Usó oficinas del IPLA para estafar con una sucesión y la venta de una Amarok
Una abogada del IPLA quedó imputada por estafar a un heredero y a un comprador con una sucesión y la venta de una camioneta. ¿Qué hizo con el dinero y cómo usó las oficinas del organismo?
Una abogada de 50 años, que trabaja en el Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA), quedó imputada por una estafa vinculada a una sucesión y la venta irregular de una camioneta Volkswagen Amarok. La acusación del Ministerio Público Fiscal revela que habría utilizado las propias oficinas del organismo estatal para avanzar en la maniobra.
La investigación está a cargo de la auxiliar fiscal Daniela Briz Tomás, bajo instrucciones del fiscal Fernando Blanno. La identidad de la acusada no fue difundida oficialmente por las autoridades judiciales.
¿Cómo habría actuado la profesional?
Según la imputación, la mujer habría aprovechado su condición de abogada para ofrecer asesoramiento jurídico a un heredero respecto del inicio de una sucesión y, posteriormente, sobre la transferencia y venta de una camioneta Amarok a un tercero.
La representante del MPF detalló que la profesional aseguró tanto al beneficiario de la sucesión como al futuro comprador que se encargaría de tramitar el expediente sucesorio y realizar la transferencia del vehículo.
El dinero y el título falso
Para ello, recibió el título automotor y una suma de $895.000 en concepto de honorarios y gastos vinculados con las gestiones legales, dinero que habría sido transferido a su cuenta bancaria.
La acusación sostiene además que, con el objetivo de darle apariencia de legalidad a la operación, la imputada se comunicó telefónicamente con uno de los damnificados en diciembre de 2024 y le informó que la camioneta ya había sido transferida correctamente.
Sin embargo, ante los posteriores reclamos de las personas afectadas, la mujer habría citado al comprador en una oficina del IPLA, ubicada sobre avenida Salta al 100 de la capital tucumana, donde le entregó un supuesto título automotor a su nombre.
Con el avance de la investigación, ese documento fue sometido a verificaciones y, según la acusación fiscal, se determinó que era falso.
Medidas de coerción y posible competencia federal
En esta etapa de la causa, y teniendo en cuenta que aún restan producir distintas pericias e informes bancarios y telefónicos, el Ministerio Público Fiscal solicitó medidas de coerción de menor intensidad por el plazo de seis meses, por lo que la acusada continuará el proceso judicial en libertad.
Al momento de resolver la situación procesal, la jueza interviniente dejó planteada una reserva de competencia debido a la naturaleza de los hechos investigados. La magistrada advirtió que, al tratarse de una presunta falsificación de documento público, como lo es un título automotor, el expediente podría pasar posteriormente a la órbita de la Justicia Federal.
La causa se suma al creciente número de investigaciones por estafas que actualmente tramitan en el Ministerio Público Fiscal, fenómeno que, según reconocen fuentes judiciales, viene registrando un marcado incremento en los últimos años.