Va todos los días al club Don Orione y lo que encontró ahí no tiene nada que ver con el deporte

Darío Castello empezó una pasantía en el Don Orione en 2024 y hoy es uno de los rostros más conocidos del club. Lo que dice sobre su lugar ahí, y el motivo personal que lo atraviesa, explican por qué su historia ya no se trata solo de deporte.

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Va todos los días al club Don Orione y lo que encontró ahí no tiene nada que ver con el deporte
Va todos los días al club Don Orione y lo que encontró ahí no tiene nada que ver con el deporte

El Don Orione Atlético Club no solo se sostiene con partidos y entrenamientos. Desde 2024, Darío Castello forma parte de la institución a través de una pasantía que articula el Centro Terapéutico Crecer con Todos con la vida diaria del club, y su historia se convirtió en un ejemplo del costado social que también construye el deporte.

Darío cumple sus actividades de lunes a viernes, durante la tarde y parte de la noche. Entre sus tareas colabora con la limpieza y el mantenimiento de los distintos espacios, pero su rol excede lo laboral: participa de la rutina del club y se relaciona a diario con socios, familias, deportistas y trabajadores.

Un lugar donde sentirse parte

«Me gusta estar con las chicas», dice Darío sobre sus compañeras y amigos del club, a quienes considera personas centrales en su vida. También resalta el trato cotidiano con quienes integran la institución y con las familias que se acercan a las instalaciones.

Su vínculo con la comunidad va más allá de la puerta del club: en distintas oportunidades invita a vecinos y visitantes a asociarse y a sumarse a lo que describe como la familia orionista.

Para él, Don Orione significa mucho más que un trabajo. Es un espacio de encuentro y crecimiento. Entre las disciplinas que más disfruta menciona el fútbol, el básquet y el vóley, aunque lo que más valora es la posibilidad de conocer gente y generar lazos nuevos.

El respaldo de un trabajo articulado

La experiencia de Darío es posible gracias al trabajo conjunto entre el Centro Terapéutico Crecer con Todos, su ámbito de formación, y el Club Don Orione, con el acompañamiento de quienes hacen el seguimiento de su trayectoria y de las autoridades y trabajadores de la institución.

Desde su llegada, Darío construyó un fuerte sentido de pertenencia y ya expresa su deseo de seguir vinculado al club en el futuro, ya sea como trabajador, socio o colaborador voluntario.

Un presente con memoria

Su historia tiene además un costado profundamente personal. Darío dedica este presente a su papá, que falleció y a quien recuerda como alguien que sigue iluminándolo y acompañándolo desde el corazón. También destaca el apoyo permanente de su mamá y agradece a sus amigos, compañeros y a toda la comunidad orionista.

La de Darío es una de las historias que el Don Orione busca multiplicar: la de un club abierto, participativo e inclusivo, donde cada persona puede desarrollar sus capacidades, asumir responsabilidades, generar vínculos y sentirse parte. Porque la inclusión, plantean desde la institución, no es solo abrir una puerta: es dar una oportunidad, acompañar y confiar.

Don Orione incluye: la historia de Darío y experiencia que transforma

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