Vaca Muerta cambia las reglas: lo que las empresas deberán informar desde ahora
Vaca Muerta estrena un sistema que cambia la forma en que las operadoras declaran sus emisiones de metano. El esquema avanza por niveles y apunta a una producción con certificación internacional, pero hay un punto que las empresas todavía no tienen resuelto.
Desde septiembre, las compañías que operan en la Cuenca Neuquina tienen que presentar ante el Gobierno de Neuquén sus primeros reportes anuales de emisiones de metano. El objetivo es abandonar las estimaciones generales y avanzar hacia mediciones cada vez más precisas.
Para Vaca Muerta, el cambio marca el arranque de un plan que busca mejorar el control de las emisiones y llegar, hacia 2030, a una producción de hidrocarburos con certificación internacional de bajas emisiones. El metano ocupa el centro de la estrategia porque tiene un fuerte impacto sobre el calentamiento global y es uno de los principales gases asociados a la exploración y producción.
Un encuentro para medir, informar y verificar
La nueva etapa fue uno de los ejes del encuentro "Vaca Muerta Metano Near Zero", realizado en Neuquén capital y organizado por el Gobierno provincial. Durante dos jornadas, funcionarios y representantes de empresas analizaron herramientas para medir, informar y verificar las emisiones de la industria.
Hasta ahora, cada compañía usaba métodos distintos. Algunas recurrían a estimaciones generales, mientras que otras aplicaban sistemas de medición más precisos. Esa falta de uniformidad complicaba comparar resultados y saber con exactitud cuánto metano se liberaba en cada operación.
Qué exige el nuevo sistema
El esquema establece distintos niveles de exigencia. Para este año, las empresas deberán trabajar como mínimo con el Nivel 2, que obliga a separar las fuentes de emisión y dejar de lado un único promedio para todo un yacimiento. El análisis debe contemplar, por ejemplo, venteos, fugas y distintos tipos de antorchas.
El modelo toma como referencia el estándar internacional OGMP 2.0, desarrollado para mejorar la medición y el control de las emisiones de metano en la industria del petróleo y el gas. En Vaca Muerta, esos criterios fueron adaptados por Neuquén y convertidos en requisitos obligatorios para las operadoras de la región.
Entre 2026 y 2027, la meta es construir una línea de base que permita conocer con mayor precisión el nivel de emisiones de la actividad y fijar metas para reducirlas. Se estima que, para 2030, el Nivel 4 será el estándar obligatorio. Allí las empresas deberán hacer mediciones directas sobre las distintas fuentes de emisión, dejando atrás buena parte de los cálculos basados únicamente en modelos.