Vaca Muerta crece a toda máquina, pero Halliburton marca el límite que puede frenar todo
Halliburton trae a Vaca Muerta su tecnología más avanzada y firma contratos millonarios con YPF y Pampa Energía. Pero hay un eslabón local que puede definir si el boom sigue o se frena: lo que la compañía pide ahora.
Vaca Muerta no frena, y las grandes del sector ya miran qué puede trabar la expansión. Halliburton, una de las petroleras de servicio más importantes del mundo, reforzó su apuesta en la Cuenca Neuquina con contratos y tecnología de punta, pero también encendió una alerta: sin una red local de proveedores a la altura, el crecimiento puede chocar contra un techo.
La empresa estadounidense tiene a Vaca Muerta en el centro de su estrategia. Durante 2026 sumó acuerdos de largo plazo con YPF y Pampa Energía, y se prepara para traer al país su sistema de fractura eléctrica, un salto que recién se vio en Norteamérica.
El plan de Halliburton para la Cuenca
El planteo lo hizo Luis Perdomo, gerente de operaciones globales de Halliburton para exploración y producción, durante el encuentro “Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World”, organizado por el IAPG Houston. Su mirada pesa porque la compañía participa en casi todas las etapas de un pozo: perforación, terminación, puesta en marcha y mantenimiento.
Uno de los movimientos más fuertes fue el acuerdo con YPF, anunciado en abril. El contrato, que salió de un proceso competitivo, incluye servicios para completar pozos no convencionales, la etapa clave para fracturar la roca y arrancar la producción. Además, contempla la llegada de ZEUS, el sistema de fractura eléctrica de Halliburton que reemplaza los motores diésel por equipos eléctricos. Argentina será el primer mercado fuera de Norteamérica donde se use esta tecnología en Vaca Muerta.
En junio, la firma dio otro paso: un acuerdo plurianual con Pampa Energía para digitalizar sus operaciones no convencionales a través de Landmark, su división de tecnología. El programa incluye modelos de alta resolución del subsuelo, automatización, optimización logística, control del consumo energético y un sistema unificado para ordenar los datos de las operaciones.
El cuello de botella que nadie quiere nombrar
Ese salto tecnológico trae un desafío extra. Las flotas eléctricas, los sistemas automatizados y las herramientas digitales necesitan repuestos, mantenimiento y técnicos capacitados. Si todo eso tiene que importarse, los costos se disparan y las operaciones se demoran.
Por eso, Halliburton insiste en desarrollar una cadena de proveedores argentinos que pueda responder a las nuevas demandas. La empresa ya trabaja con firmas instaladas en la región y busca sumar actores capaces de fabricar repuestos, dar mantenimiento y ofrecer servicios técnicos dentro de la Cuenca Neuquina.
El proyecto digital de Pampa Energía acompaña el plan de la petrolera para sumar hasta 45.000 barriles diarios de producción hacia 2027. Marcelo Mindlin, al frente de la compañía, quiere convertir el área Rincón de Aranda en uno de los motores de crecimiento más fuertes del grupo.
La pregunta que queda flotando: ¿está Argentina en condiciones de sostener este ritmo sin depender de afuera? Por ahora, la respuesta está en manos de los proveedores locales.