Vaca Muerta: el boom inmobiliario que promete cambiar la vida en Neuquén
El foro de inversiones dejó en claro que la región necesitará más viviendas, hoteles y oficinas para sostener el crecimiento. Añelo ya multiplicó su población y las proyecciones para 2050 anticipan un escenario que impactará en la vida cotidiana.
El crecimiento de Vaca Muerta ya no se mide solo en barriles de petróleo o metros cúbicos de gas. La actividad energética está reconfigurando el mapa urbano de la región y abriendo un nuevo frente de negocios para el sector inmobiliario, con viviendas, hoteles y oficinas que surgen al calor de la demanda de trabajadores y empresas.
Ese fenómeno fue el eje del Foro de Inversiones Vaca Muerta, organizado por Grupo SG, que reunió a desarrolladores y referentes del real estate. El encuentro puso el foco en las necesidades que genera la expansión de la industria y en el potencial de localidades como Añelo, Rincón de los Sauces y Plaza Huincul para acompañar ese proceso.
¿Qué dijeron los protagonistas?
Horacio Marín, titular de YPF, fue uno de los oradores principales y planteó una mirada de largo plazo sobre el crecimiento regional. Según su visión, el aumento de los puestos de trabajo y de los servicios vinculados con la energía genera una demanda cada vez mayor de espacios para alojar a quienes llegan a la zona.
La presión sobre la infraestructura ya se hace visible, especialmente en Añelo. Su intendente, Fernando Banderet, advirtió sobre el desafío de ordenar el crecimiento urbano antes de que la expansión demográfica genere problemas mayores. De acuerdo con los datos expuestos durante el foro, la localidad pasó de unos 1.500 habitantes cuando comenzó a tomar fuerza el desarrollo de la cuenca a superar actualmente los 12.000.
¿Hacia dónde va la región?
Las proyecciones para las próximas décadas anticipan una transformación todavía más profunda. La población regional podría acercarse al millón de habitantes hacia 2050, lo que obligaría a ampliar rutas, servicios públicos, viviendas, escuelas, comercios y redes de infraestructura para acompañar ese proceso.
En ese contexto, el sector inmobiliario empezó a mirar la zona con otros ojos. Durante el foro participaron 14 desarrolladores que presentaron proyectos para distintos segmentos: viviendas para trabajadores permanentes, alojamientos temporarios, edificios de oficinas y construcciones modulares, una alternativa que permite levantar unidades en menos tiempo y responder con mayor rapidez a la demanda.
El negocio hotelero también gana terreno. José Ruiz Rodríguez, socio gerente de NEOS y Saltapor NQN, participa de proyectos que incluyen hoteles de cuatro estrellas y desarrollos modulares. La apuesta está vinculada con la necesidad de ofrecer alojamiento a trabajadores, ejecutivos y visitantes que llegan por la actividad energética.
De esta manera, el efecto de Vaca Muerta comienza a extenderse con fuerza sobre el territorio. Añelo, Rincón de los Sauces y Plaza Huincul aparecen como puntos centrales de una transformación que combina energía, empleo, urbanización y negocios. Para los desarrolladores, el desafío será acompañar el ritmo de crecimiento con proyectos que aporten viviendas, alojamiento, oficinas y servicios sin perder de vista la necesidad de una planificación urbana adecuada.