Vaca Muerta: el dilema de extraer más petróleo y qué hacer con la renta
¿Sabés cuánto de la renta petrolera de Vaca Muerta queda realmente en Neuquén? Los números que explican la estrategia de la provincia para no depender solo del petróleo.
La consigna "Drill, baby, drill" resuena con fuerza en Vaca Muerta, pero en Neuquén la pregunta clave es otra: ¿quién se queda con la riqueza que genera el recurso? Mientras la producción no para de crecer, el debate sobre la distribución de la renta petrolera se vuelve central.
La frase, que Donald Trump instaló como bandera de su política energética, tiene un origen más antiguo de lo que se cree. Fue Michael Steele, entonces vicegobernador de Maryland, quien la pronunció por primera vez en la Convención Nacional Republicana de 2008. Sarah Palin la popularizó y Trump la rescató años después.
¿Cuánto le queda a Neuquén por cada barril?
Un análisis sobre la distribución del valor de un barril de petróleo revela números contundentes. El 31% se va en costos de la empresa y otro 32% en ganancia. La provincia recibe apenas el 13%: 12% por regalías y 1% por coparticipación federal. El resto queda en manos de la Nación a través de impuestos y retenciones.
Neuquén produce cada vez más, pero la discusión de fondo es cuánta de esa riqueza logra capturar. Por eso, la gestión de Rolando Figueroa busca mecanismos alternativos para quedarse con una porción mayor del valor de Vaca Muerta.
Las estrategias para transformar la renta
Las becas Gregorio Álvarez apuntan a convertir ingresos petroleros en educación. El fideicomiso para rutas, financiado con un adelanto de regalías futuras, permite tener infraestructura hoy a cambio de ingresos que llegarían con los años. El bono por la venta de concesiones no convencionales también busca capturar valor.
A esto se suman el Instituto Vaca Muerta en el Polo Tecnológico, el aumento del cobro por el agua utilizada en los yacimientos y el Compre Neuquino. Instrumentos distintos con una lógica común: convertir un recurso finito en capacidades que permanezcan.
La estrategia cobra relevancia por el lugar que ocupa Neuquén en la economía argentina. Mientras el país busca recuperarse, la provincia muestra cifras en verde en empleo y consumo, y la energía es uno de los motores de las exportaciones nacionales.
Una relación de mutua necesidad
Neuquén necesita del país para que Vaca Muerta tenga mercados e infraestructura. La Argentina necesita de Neuquén para mejorar su balance energético y conseguir divisas. Una convivencia política basada en la necesidad mutua.
La pregunta de fondo no es si hay que producir más, sino qué hace la provincia con la renta de un recurso que no se reproduce. Un barril vendido hoy puede financiar una ruta, una beca, capacitación o infraestructura. Puede convertirse en patrimonio o simplemente transformarse en gasto y desaparecer.
El verdadero "drill, baby, drill" neuquino debería tener una segunda parte: extraer mientras haya demanda y rentabilidad, pero capturar, invertir y transformar la renta para cuando ya no haya petróleo. Una provincia petrolera no debería medirse solo por los barriles que saca de la tierra, sino por lo que construye con ellos.