Vaca Muerta: el nuevo desafío no está bajo tierra, sino en la superficie
La producción de Vaca Muerta alcanza récords, pero la infraestructura no acompaña. ¿Qué proyectos buscan destrabar el cuello de botella?
La producción récord de Vaca Muerta choca ahora contra un límite inesperado: la infraestructura. El último informe del Instituto de Energía de la Universidad Austral revela que el crecimiento ya no depende de encontrar más recursos, sino de poder transportarlos.
El Reporte Mensual de Coyuntura Energética señala que, durante el primer semestre de 2026, el superávit comercial energético superó los 6.900 millones de dólares. La Cuenca Neuquina concentró cerca del 75% de la producción nacional de petróleo y gas, consolidando al desarrollo no convencional como uno de los principales motores de la actividad energética argentina.
Sin embargo, el estudio advierte que la expansión récord de la producción empezó a encontrarse con un límite en la infraestructura disponible, que no crece al mismo ritmo. Gasoductos, oleoductos, rutas, almacenamiento, plantas de tratamiento, logística y capacidad industrial aparecen ahora como piezas clave para sostener el ritmo de producción y transformar esa energía en exportaciones, inversiones y nuevos dólares para el país.
¿Qué pasó con el gas en invierno?
El informe sostiene que el país ya logró demostrar que puede aumentar su producción, pero ahora necesita desarrollar la infraestructura necesaria para transportar esos volúmenes, agregar valor y competir en mercados internacionales. La energía dejó de ser solamente un recurso destinado al consumo interno y empezó a ganar peso como generadora de divisas.
Sin embargo, mientras la producción de gas alcanzó niveles históricos, distintas industrias sufrieron restricciones de suministro durante los días de mayor demanda invernal. El episodio mostró que tener el recurso disponible no alcanza si el sistema no cuenta con capacidad suficiente para moverlo, procesarlo, almacenarlo y distribuirlo cuando aumenta el consumo.
¿Qué proyectos buscan achicar la brecha?
Entre los proyectos que buscan achicar esa brecha aparecen Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), las ampliaciones del sistema de Oldelval, Argentina LNG, nuevos gasoductos, plantas de tratamiento y desarrollos petroquímicos. Todos apuntan a la necesidad de acompañar el crecimiento de la producción con una red capaz de llevar la energía desde los yacimientos hasta los consumidores y los mercados externos.