Vaca Muerta sorprende al mundo: estiman que escondería más de 30.000 millones de barriles
Un informe oficial revela que Vaca Muerta tendría más de 30.000 millones de barriles, casi el doble de lo estimado. ¿Qué significa para el futuro energético del país?
Un reciente estudio encargado por la Secretaría de Energía y elaborado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) sacudió el tablero energético: Vaca Muerta tendría más de 30.000 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperables, casi el doble de lo que se creía hasta ahora.
La cifra representa un salto del 89% frente a la estimación que había hecho la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) en 2013, cuando calculó un total de 16.220 millones de barriles. El nuevo número no solo revaloriza el recurso, sino que también amplía el mapa productivo hacia nuevas áreas de Mendoza y Río Negro.
¿Qué significa este nuevo cálculo?
Según los expertos, estos números no hablan de producción inmediata ni de reservas probadas, sino de recursos remanentes que podrían explotarse con la tecnología actual. Es decir, una foto más precisa del enorme potencial que tiene la formación.
El informe se realizó con un método de análisis volumétrico probabilístico estandarizado bajo la norma PRMS 2018. Participaron académicos de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Nacional de La Plata, junto a técnicos de YPF y Chevron, bajo la dirección del IAPG.
Las claves del aumento
Tres factores técnicos explican esta revisión: el área prospectiva útil creció un 22%, el espesor útil de la formación subió un 39% y el factor de recuperación mejoró un 54%. Con estos cambios, las proyecciones casi se duplicaron, consolidando a Vaca Muerta como un jugador central en el mapa energético mundial.
Sin embargo, el desarrollo concreto de estos recursos no es automático. Se necesitan inversiones millonarias en infraestructura, especialmente en transporte y exportación de crudo y gas. El sector ya mira con atención proyectos como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y las posibles alianzas para plantas de gas natural licuado con empresas internacionales.
El llamado del informe
El estudio no solo trae buenas noticias: también advierte que los tiempos actuales exigen decisiones rápidas para que el recurso no pierda valor. En esa línea, el gobierno propone mejorar el régimen de incentivos para nuevos proyectos que aceleren la extracción en regiones menos productivas, afianzando así el rol de Argentina en el mercado energético global.
La pregunta que queda flotando es si el país podrá capitalizar esta oportunidad antes de que otros jugadores avancen.