La secretaria de Energía, María Tettamanti, habló del yacimiento que puede cambiar la economía argentina y puso tres condiciones sobre la mesa. Sin ellas, dice, la riqueza no llega: ¿cuáles son y qué proyectos ya están en marcha?
La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, puso el foco en una cuenta pendiente: el enorme potencial de Vaca Muerta no se traduce solo en riqueza. Para que los recursos hidrocarburíferos se conviertan en producción y exportaciones hace falta sostener tres condiciones que, según la funcionaria, hoy son determinantes.
La primera es la inversión. La segunda, la estabilidad macroeconómica. La tercera, reglas de juego previsibles. Sin ese combo, el yacimiento neuquino queda como promesa y no como motor de divisas.
Los proyectos que ya avanzan
El Gobierno destacó además el desarrollo de la infraestructura que acompaña al shale: oleoductos, gasoductos y proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) que apuntan a ampliar la capacidad de exportación del país.
Esas obras son las que permitirían que el crudo y el gas de Vaca Muerta lleguen a los mercados externos en volumen. La mirada oficial es que el potencial existe, pero que necesita capital y previsibilidad para desplegarse.
La advertencia de Tettamanti llega en un contexto donde la industria reclama señales claras para comprometer inversiones de largo plazo en la cuenca neuquina.