Vacaciones de invierno en Catamarca: el frío extremo obliga a cambiar los planes, pero los turistas no se van sin alternativas
Las nevadas y el frío extremo cerraron el acceso al Balcón del Pissis, pero las agencias ya tienen rutas alternativas y garantizan devoluciones. ¿Qué pasará con los turistas que ya pagaron?
Catamarca vive un boom turístico en plenas vacaciones de invierno, pero las nevadas y temperaturas bajo cero en la alta montaña obligaron a restringir el acceso a algunos de sus atractivos más emblemáticos. Las agencias ya activaron un plan B.
Con un importante flujo de visitantes, la provincia disfruta de un repunte en julio, aunque el clima no acompaña del todo. Cristian Fernández, presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo, confirmó que el movimiento es “continuo y federal”, con turistas tanto en la Capital por la Fiesta del Poncho como en el interior.
Sin embargo, las intensas nevadas y el mal tiempo en la Puna, con temperaturas nocturnas que rozan los -26 °C, llevaron a restringir por seguridad el acceso a lugares como el Balcón del Pissis y otros puntos de altura. “Las agencias legales vamos en caravana y si vemos que no se puede pasar, se le dice a la gente. No podemos arriesgar nada: ni la vida de los turistas, ni las de nuestros guías”, remarcó Fernández.
¿Qué opciones tienen los turistas?
Lejos de resignarse, las agencias activaron rápidamente alternativas. Ante la imposibilidad de llegar al Campo de Piedra Pómez o al Balcón del Pissis, las excursiones se derivan a otros destinos igualmente atractivos: Andalgalá, Belén, Aconquija, Minas Capillitas, Agua de Cobre o los Castillos de Villa Vil. “Sí, quizás no es lo que viene a buscar la gente porque no conoce, son atractivos, pero cuando los conoce se van enamorados”, afirmó Fernández, y agregó que incluso se invita a los turistas a regresar en otra oportunidad para completar el recorrido que no pudieron hacer.
¿Y si no se puede realizar la excursión contratada?
Una de las preocupaciones habituales cuando el clima frustra una excursión es el aspecto económico. A diferencia de otros destinos turísticos del país, donde el mal tiempo no da derecho a reintegro, en Catamarca las agencias optan por mediar. “Si vos me contratás un servicio de cuatro o cinco días y no se puede llegar, te doy otra alternativa. Generalmente la gente entiende, son muy pocos los que no entienden y tenés que hacer devolución del dinero”, explicó Fernández. La política es acordar con el visitante el cambio de itinerario o, en última instancia, la devolución total o parcial del dinero. “Tratamos de que el turista se vaya contento, que no se sienta estafado”, subrayó.
Con el fin de las vacaciones en Córdoba y el inicio del receso en Buenos Aires, la provincia espera un nuevo flujo de visitantes. “Catamarca es muy grande y muy linda, tenemos diversidades de paisajes. Estamos esperando que mejoren las condiciones climáticas, que creo que cuatro o cinco días más va a estar así, pero mientras tanto tenemos otras alternativas”, concluyó Fernández, optimista a pesar de los contratiempos invernales.