Valcheta, en el mapa mundial del uranio: el proyecto rionegrino que quedó entre los grandes del planeta
El proyecto de uranio que se desarrolla cerca de Valcheta quedó incluido en el informe internacional que define el mapa del recurso en el mundo. Lo que dice de Ivana y por qué puede cambiar el futuro energético de la región.
Amarillo Grande, el proyecto de uranio que se desarrolla en las inmediaciones de Valcheta, sumó un reconocimiento de peso internacional: fue incorporado a la última edición del informe Uranium 2026: Resources, Production and Demand, el documento que la Agencia de Energía Nuclear (NEA) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) elaboran en conjunto y que en el ambiente se conoce como el «Libro Rojo» (Red Book).
El Red Book compila cada año información sobre recursos, exploración, desarrollo y producción de uranio en todo el mundo. En esta edición dedica un apartado específico a la Argentina y allí aparecen los programas de exploración del depósito Ivana, el corazón de Amarillo Grande, junto a los datos centrales de su Evaluación Económica Preliminar de 2024.
Qué lugar ocupa Ivana entre los yacimientos argentinos
La empresa canadiense Blue Sky Uranium, que lleva adelante el proyecto, fue la encargada de resaltar la inclusión. De acuerdo con los números que expone el informe, Ivana concentra el mayor volumen de recursos de uranio entre los siete depósitos argentinos, si se dejan de lado los recursos inferidos. Si se toma el total de recursos, en cambio, queda en tercer lugar.
El documento también lo ubica como uno de los cuatro posibles centros de producción de uranio del país, junto a Laguna Salada, Sierra Pintada —hoy en proceso de remediación— y Cerro Solo, actualmente inactivo. Dentro de ese grupo, Ivana es el que muestra la mayor capacidad nominal de producción.
La comparación no se limita a la Argentina. A nivel global, entre las minas de uranio planificadas o potenciales que prevén extracción a cielo abierto, el depósito rionegrino figura con la sexta mayor capacidad nominal de producción.
El país busca volver a producir uranio
El Libro Rojo también encuadra a Amarillo Grande dentro de los planes argentinos para retomar la producción nacional de uranio. El país acumuló 2.582 toneladas entre 1952 y 1997, pero desde entonces no volvió a registrar producción alguna.
Según el informe, tanto el gobierno como el sector industrial desarrollan tareas de exploración y desarrollo para respaldar una eventual reanudación de la producción y avanzar hacia el autoabastecimiento del recurso. Como parte de ese camino, el OIEA realizó en noviembre de 2025 una misión de examen del ciclo integrado de producción de uranio, con el objetivo de evaluar la preparación argentina para reactivar la minería.
La palabra de Blue Sky Uranium
Nikolaos Cacos, presidente y CEO de la compañía, se refirió al reconocimiento: «La inclusión de Amarillo Grande y el depósito Ivana en la edición más reciente del Libro Rojo de la NEA/OIEA proporciona un contexto importante para el proyecto, tanto dentro del sector del uranio en Argentina como en el ámbito más amplio de la comunidad mundial del uranio».
Sobre los próximos pasos, el directivo agregó: «Consideramos que Amarillo Grande se encuentra en una buena posición, en un momento en que Argentina evalúa la posible reactivación de la producción nacional de uranio; asimismo, seguimos avanzando en el desarrollo de Ivana junto con nuestro socio en la empresa conjunta».