Valentina estudia dos carreras y encontró la salida en un producto que no esperaba
Cursa Arquitectura y Marketing, no conseguía trabajo formal y necesitaba pagar sus estudios. Lo que empezó como una salida económica hoy es un emprendimiento catamarqueño con más de un año de vida: qué produce y por qué sus clientes llegan con curiosidad.
Una joven catamarqueña que cursa Arquitectura y Marketing al mismo tiempo encontró en la cosmética natural la manera de financiar sus estudios. Así nació Valiente, un emprendimiento que ya lleva más de un año en el mercado provincial.
Valentina, su creadora, explicó a INFORAMA que estudiar dos carreras le demanda gran parte del día y le dificulta acceder a un trabajo formal. Ante ese panorama, empezó a buscar una alternativa que le permitiera generar ingresos sin abandonar la facultad.
“El emprendimiento nació básicamente por la necesidad de cubrir lo que eran principalmente mis carreras universitarias”, contó.
A esa urgencia económica se sumó un interés previo por los productos naturales. Según relató, creció vinculada a ese tipo de propuestas y detectó que en Catamarca el rubro estaba poco desarrollado.
De la necesidad al proyecto
El puntapié inicial fue durante la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho del año pasado. Desde entonces, Valiente no paró: produce, investiga y suma alternativas a partir de las consultas de sus clientes.
La propuesta se centra en cosmética natural e incluye jabones, shampoo sólido, acondicionadores, aceites y velas de cera de soja, todos elaborados de manera artesanal. Valentina busca hacer gran parte del proceso por cuenta propia: desde el diseño gráfico y las etiquetas hasta las bolsas y algunos envases.
Entre los productos se destacan los shampoos sólidos, una opción práctica para quienes viajan y quieren reducir el uso de líquidos. “Nosotros manejamos lo que es sólido, que usualmente es mucho más fácil de transportar en caso de que viajen”, señaló. Una pieza puede durar alrededor de dos meses y medio, aunque depende del largo del cabello y de la frecuencia de uso.
Jabones con plantas, flores y otros componentes
La línea de jabones se elabora sobre una base de glicerina y componentes de origen vegetal. Hay variedades con caléndula, pétalos de rosa, flor de jamaica, hibiscus y propóleo. Cada ingrediente se elige según las características que se buscan para cada producto: la caléndula para el cuidado de la piel, el romero para los shampoos.
También elaboran productos con lavanda, limón y clavo de olor. Para las mascotas trabajan con aloe vera, lavanda y vinagre de manzana, una fórmula que consultaron previamente con un veterinario.
Velas de soja que también sirven para masajes
Otro de los productos son las velas de cera de soja. Además de aromatizar ambientes, pueden emplearse para masajes cuando están formuladas para ese fin. “Estas velas, al ser cera de soja y totalmente natural, lo que hace es que sirve para hacer masajes y que hidrata la piel”, sostuvo.
Las velas incorporan distintos aromas, como lavanda, y los clientes las usan tanto para perfumar espacios como para el cuidado personal.
Investigación que nace del cliente
Con el crecimiento del emprendimiento aumentaron las consultas por alternativas específicas. Valentina contó que mucha gente se acerca por curiosidad y pregunta qué productos ofrecen o qué componentes utilizan. “Mucha gente viene con curiosidad. Vienen como diciendo: ‘¿qué es esto?’ o ‘¿por qué está?’”, relató.
También recordó casos de personas que llegaron por recomendación y, después de probar, se convirtieron en clientes habituales. “La investigación muchas veces nace de la necesidad desde el cliente”, explicó. Cuando reciben un pedido puntual, investigan las propiedades de los componentes y, si corresponde, consultan con profesionales.
La relación de Valentina con la cosmética natural empezó antes de crear Valiente. Durante la pandemia, su hermano le regaló un curso de elaboración de shampoo y acondicionador que incluía contenidos de cosmética natural. Desde entonces siguió formándose y se mantiene actualizada mediante estudios e información, además de consultar con dermatólogos o veterinarios cuando el producto lo requiere.
La producción se realiza en pequeñas cantidades, sobre todo en el caso de los jabones, para evitar acumular stock y mantener una circulación constante. “Nosotros tratamos de hacer 100% todo”, destacó Valentina.
A poco más de un año de su creación, Valiente sigue sumando productos y buscando nuevas alternativas a partir de las consultas de quienes se acercan.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida de Diario Inforama (@diarioinforama)