Valentina Raposo, de Salta a la cima del mundo: la historia de la leona que nunca faltaba a entrenar
La salteña Valentina Raposo tocó el cielo con Las Leonas y su primera entrenadora revela la clave de su éxito: una disciplina que se notaba desde chiquita. Lo que dejó la consagración en el club que la vio nacer.
Valentina Raposo se convirtió en la primera salteña en ganar un Mundial de hockey. Con 23 años, la jugadora formada en Popeye fue una de las figuras de Las Leonas en el título obtenido este sábado en el estadio Wagener de Amstelveen, Países Bajos, ante las locales. Su primera entrenadora, Constanza Gómez, repasó con El Tribuno los inicios de una carrera que ya la tiene en la cima del deporte mundial.
"En sus ojos se veía lo que ella quería y hoy con los otros entrenadores que la tuvimos de chiquita lloramos de emoción", dijo "Coti" Gómez, referente del hockey salteño y nieta de José Ismael Jesús Gómez, fundador de Popeye. "Es una emoción, un orgullo enorme. Las Leonas se matan por la camiseta, dejan la vida no solo en los torneos sino también en los entrenamientos. A ellas se las ve muy unidas y con mucha humildad", agregó.
Un palmarés que asombra
Lo de Raposo es una carrera meteórica. Con 18 años fue la segunda jugadora más joven en obtener una medalla olímpica, solo detrás de su compañera Zoe Díaz y de la tenista Gabriela Sabatini. Desde entonces sumó la plata en Tokio 2021, el subcampeonato mundial, el oro en la Pro League 2022, el bronce en París 2024 y ahora el título mundial, el tercero para la Argentina tras Perth 2002 y Rosario 2010.
Este año, además, volvió a Popeye para prepararse para el torneo. "Tuvimos el privilegio de tenerla en el club y había nenas que no la conocían y fue hermoso porque la iban a ver a los entrenamientos y los partidos. No solo con las chicas de Popeye sino de otros clubes", contó Gómez.
El premio por no faltar
La entrenadora recordó una anécdota que hoy cobra otro sentido: "Vale siempre fue una hermosa persona, re buena compañera y tranquila, pero siempre enfocada en querer ganar. La tuve en octava y pese a que ya jugaba en séptima, nunca faltó. Siempre alentó a sus compañeras. El último día le regalé una musculosa Nike porque siempre fue super responsable y comprometida y ahora nos acordamos de esa anécdota porque Nike la auspicia".
Gómez también se refirió al esfuerzo de Raposo por dejar su provincia: "Es muy difícil el desarraigo, irte del norte y ella se fue desde muy chica. Sé lo que es ser del interior e irte, me pone el doble de contenta por ella, porque lucha y deja muchas cosas de lado". Y destacó que este año sus papás pudieron acompañarla en el Mundial, algo que antes no había sido posible.
El desafío de crecer
Más allá de la alegría, la entrenadora pidió aprovechar el momento para impulsar el hockey local. "Ojalá que se dé también en infraestructura: Jockey está por inaugurar su cancha de agua, Cachorros y Tigres tienen proyectos y es fundamental porque la superficie es todo. Acompañar los clubes con proyectos deportivos, capacitación de entrenadores y en eso siento que podríamos mejorar mucho más", afirmó.