Valeria Correa Fiz: “Todo libro es una indagación sobre uno mismo”
¿Qué tienen en común la escritura, el asombro y el poder? Valeria Correa Fiz lo revela en una entrevista íntima donde también adelanta su próximo libro.
La escritora y abogada rosarina Valeria Correa Fiz visitó Ponsatti Libros en Funes para presentar sus libros de relatos “La condición animal” y “Hubo un jardín”. Además, adelantó que el próximo año publicará un nuevo libro de cuentos cuyo hilo conductor serán las distintas manifestaciones del poder.
La mirada del asombro
Correa Fiz, radicada en España desde hace años, explicó que su manera de ver el mundo busca conservar el asombro: “Lo más importante que tiene la literatura es eso, cierta curiosidad y cierto asombro que te permiten ver el mundo que todos conocemos, pero de una manera distinta, casi como si fueras una extraña dentro de este mundo”.
La autora sostiene que todo libro, sin importar el género, es una indagación sobre uno mismo: “Siempre es un descubrimiento y a veces no es inmediato, sino que pasa mucho tiempo y uno se da cuenta qué dudas, qué miedos o qué incertidumbres de su vida están reflejadas, bajo ciertas palabras, bajo ciertos argumentos, bajo ciertos personajes”.
La escritura de las mujeres
Consultada sobre si las mujeres son juzgadas distinto al escribir sobre temas crudos, Correa Fiz señaló: “Siento que hay una curiosidad en el caso de la escritura de las mujeres de saber si lo que se está escribiendo es autobiográfico, una curiosidad que no tiene su equivalente en la escritura hecha por los hombres”. Y agregó: “Es mucho más frecuente que a una mujer escritora le pregunten: ¿Esto te pasó? ¿Conocés una amiga a la que le pasó?”.
También se refirió a la pregunta “¿Cuándo escribís?”: “Tiene que ver un poco con la condición femenina. Se supone que los hombres escriben cuando quieren y las mujeres escribimos cuando podemos”.
El proceso creativo
La escritora explicó que se escribe incluso cuando no se escribe: “Vos estás yendo a comprar la fruta y si estás conectado con esa voluntad de escribir, hay un montón de detalles, de colores, de ver cómo está la luz del día, que te pueden ayudar”.
En cuanto a la planificación, dijo que no siempre es igual: “Muchas veces me dejo llevar porque me interesa una imagen y quiero ver hacia dónde camina. Otras veces tengo algo más sólido y trato de plasmarlo, pero en el camino siempre pasan un montón de cosas, porque nunca se escribe una vez, sino que la escritura del escritor verdadero es la reescritura”.
El hilo conductor entre sus libros
Correa Fiz comparó sus dos libros de relatos: “La condición animal es un catálogo de las distintas clases de mal que podemos hacer. Desde un engaño en el seno de una pareja, hasta el mal como enfermedad, la locura como mal, el daño ecológico como mal”. En cambio, “Hubo un jardín” se centra en “la culpa que produce el daño”, donde los personajes recuerdan un episodio de su infancia que les hizo perder la inocencia. “Es como que un libro es el anverso de otro”, resumió.
La autora explicó que “Hubo un jardín” representa “ese período donde todo es posible, donde hay una enorme inocencia, una mirada beatífica del mundo”, del que uno es expulsado al pasar a la edad adulta.
Los escenarios y la imaginación
Respecto a la construcción de escenarios, Correa Fiz señaló que los lugares que conoce “me han funcionado como garante del pacto de credibilidad”. Puso como ejemplo un cuento que transcurre en Miami. Pero aclaró: “No creo que sea necesario conocer un lugar para construirlo. La imaginación opera desde que vos ponés la primera palabra hasta la última en el texto”.
También reflexionó sobre la idea de que los lugares guardan secretos: “Pensar que hay ciertas cuestiones que trascienden nuestras personas y que de alguna manera operan sobre el mundo material”. Citó una frase de uno de sus personajes: “Los objetos son huellas del pensamiento”.
La experiencia sensorial
Para Correa Fiz, lo más importante es que el lector experimente el relato en su cuerpo: “Mucha gente que lee el último cuento de La condición animal me dice: Este cuento me dio mucho asco. Eso es lo que estoy buscando. Provocar cierto desagrado, cierta atmósfera o ambiente pegajoso, viscoso, que cause repulsión”.
Sus próximos proyectos
La escritora adelantó que el año que viene publicará un nuevo libro de cuentos conectados entre sí, cuyo hilo conductor serán “las distintas manifestaciones del poder”.
Antes de despedirse, reveló para quién escribe: “Escribo lo que me gustaría leer a mí. Mi lector ideal creo ser yo misma”.