Valle Fértil en shock: el accidente aéreo que dejó siete muertos y un pueblo sumido en el dolor
Una llovizna persistente, banderas a media asta y un silencio que pesa. Así amaneció Valle Fértil tras la tragedia aérea que se cobró siete vidas. ¿Qué sintieron los vecinos?
Una llovizna persistente, banderas a media asta y un silencio que pesa. Así amaneció Valle Fértil tras la tragedia aérea que se cobró siete vidas y sumió a la comunidad en una conmoción difícil de describir.
El frío calaba los huesos mientras la plaza lucía casi vacía, con un movimiento inusual en las calles. Los vecinos miraban con tristeza cómo el nombre de su departamento volvía a estar en todos los medios, esta vez por un hecho que golpeó profundamente a la comunidad.
Los equipos periodísticos llegaron desde distintos puntos de San Juan para cubrir el operativo de búsqueda y la tragedia, mientras los vallistas intentaban procesar lo ocurrido.
¿Qué dijo una voz local sobre el clima de dolor?
La periodista vallista Adriana Calivar fue una de las que logró poner en palabras el sentimiento colectivo. Para ella, la situación despertó recuerdos de otra tragedia aérea que marcó la historia reciente de San Juan: el accidente del helicóptero en el que viajaba el entonces gobernador José Luis Gioja y que terminó con la muerte de la diputada nacional Margarita Ferrá de Bartol.
“Te puedo decir que el día estaba así, estaba con esa sensación ambiental de que algo iba a pasar. Llegó una ráfaga de viento, una sola, y después quedaron esas sensaciones personales de congoja, de tristeza, de angustia, de no saber qué estaba ocurriendo. Todos nos alarmamos”, relató al equipo de Diario de Cuyo.
Con la voz cargada de emoción, describió el clima: “Mucha tristeza. Hasta está lloviendo, hasta el cielo está triste”.
Una comunidad que vuelve a enfrentar la pérdida
Valle Fértil volvió a ser escenario de una noticia que nadie quería recibir. Esta vez, con una tragedia sin precedentes por la cantidad de víctimas fatales: siete personas que perdieron la vida y dejaron detrás familias destrozadas y un pueblo entero abrazado al dolor.
En las calles vallistas se mezclaron el silencio de los vecinos, la presencia de los periodistas y la espera por respuestas. Una comunidad que, una vez más, enfrenta una herida profunda mientras acompaña con respeto y tristeza a quienes fueron alcanzados por esta tragedia.