Vecchio y su adicción al casino: "No veía a mis hijos y perdí todo"
Emiliano Vecchio la pasó mal durante tres años: el casino le consumió medio millón de dólares y lo alejó de sus hijos. ¿Cómo hizo para salir?
El exfutbolista Emiliano Vecchio confesó que durante tres años padeció ludopatía y que llegó a perder medio millón de dólares en el casino. En una entrevista con el canal de YouTube Sistema Joaco Santos, el exmediocampista de Racing y Rosario Central contó cómo la adicción lo llevó a descuidar a su familia y a pasar horas interminables en las salas de juego. En 2022 decidió autoexcluirse.
El inicio de una adicción
Vecchio explicó que todo comenzó cuando se rodeó de personas a las que les gustaba apostar. "Me encontré en un momento de mi vida en el cual me empecé a rodear de gente a la que le gustaba el casino y comencé a ir con muchísima frecuencia", relató. Según precisó, el problema se extendió entre 2019 y 2022, período que coincidió con su paso por Santos, Al Ittihad, Bolívar y Central.
Las cifras de la perdición
El exjugador, que actualmente sigue jugando en Somisa de la Liga de San Nicolás, describió la magnitud de su adicción: "Estaba 7-8 horas, pagaba el ticket, salía, daba la vuelta y entraba de nuevo. Me decía: 'No, pero yo gané toda esta plata. ¿Cómo me voy a ir ahora?'".
Incluso llegó a ganar sumas importantes y a perderlas en cuestión de minutos. "Ganaba 50 mil dólares, salía del casino y volvía a entrar para perderlos, además de lo que había llevado. Es una locura", contó. También reveló que perdió "medio palo", es decir, alrededor de 500 mil dólares. "Es el vicio más complejo de todos porque te lleva a la ruina. Terminás con depresión, te quedás sin familia, te quedás sin dinero, sin nada", advirtió.
El costo familiar
Más allá del dinero, la ludopatía afectó sus vínculos más cercanos. "Desde el lado económico estaba bien, pero a mí me pasaba que no veía a mis hijos y perdí todo, no te importa nada", sostuvo. Y agregó: "Solamente te importa jugar, no te importa si tu hijo está enfermo, si tu mujer o tu mamá necesitan algo".
Incluso durante su última etapa en Rosario Central, cuando era capitán y una de las figuras del equipo, no podía dejar atrás el problema. "Yo entraba a la cancha y era el único momento en que me olvidaba del casino. Mi mente se ponía en blanco y yo jugaba, pero yo sabía que estaba enfermo. Terminaba el partido y decía: 'La pucha, ahora me voy a ir al casino de nuevo'", recordó.
Cómo salió adelante
El exjugador de 37 años destacó que contó con ayuda para superar esa etapa. "Tuve una persona que me ayudó. Decidí meterme en un grupo e ir de a poco para autoexcluirme", explicó. Finalmente, logró dejar de concurrir a los casinos y encontró otras maneras de canalizar aquella necesidad. "Con el tiempo se fue apagando y no fui nunca más. Hoy en día lo canalizo por otro lado. Fueron tres años de mi vida que fueron muy complejos", cerró.
