Vecinos alertaron por gritos y ventanas tapadas: allanaron la casa y hay un detenido
Una casa con las ventanas tapadas y gritos de noche encendieron las alarmas en el barrio. Cuando la Justicia logró entrar, adentro estaba toda la familia y un detalle hizo que todo cambiara: la medida que pesa sobre el hombre y lo que aún no se sabe.
La Justicia de Esquel dictó 10 días de prisión preventiva para un hombre de 71 años investigado por el presunto encierro de su esposa, de 41, y sus tres hijos, de 13, 17 y 19 años. La medida se adoptó en una audiencia judicial y quedó por debajo del plazo que había pedido la Fiscalía.
El caso salió a la luz a partir de una denuncia que vecinos presentaron el 10 de octubre. Según explicó la fiscal Mónica Caveri, los residentes de la zona venían observando situaciones que les llamaban la atención: las ventanas de la casa estaban cubiertas con telas o papeles, durante el día había muy poco movimiento y casi no veían salir a los chicos. Además, de noche escuchaban gritos de una mujer que les generaban inquietud.
La denuncia entró por la comisaría y derivó en la intervención del Juzgado de Familia. Un equipo técnico interdisciplinario se presentó en el domicilio para evaluar cómo vivían sus ocupantes y entrevistarlos. El hombre los atendió, pero no los dejó pasar ni hablar con el resto de la familia. Esa negativa quedó asentada en un informe que después se sumó a la causa y sirvió para fundamentar el pedido de allanamiento.
El operativo y lo que encontraron
El allanamiento se concretó el jueves 22 de octubre con un despliegue importante: participaron la Brigada de Investigaciones, negociadores policiales, profesionales del Servicio de Protección de Derechos, equipos de Salud, un médico forense y las fiscales.
Adentro de la vivienda estaban el hombre, su esposa y los tres hijos. De acuerdo con el relato de Caveri, durante el procedimiento escucharon manifestaciones de la mujer que encendieron las alarmas y llevaron a considerar la posibilidad de que se estuviera cometiendo un delito. La fiscal aclaró que no identificaron puntualmente un grito de auxilio, aunque sí hubo expresiones que motivaron la intervención. Tras evaluar la situación, se dispuso la detención del hombre, mientras que la mujer y los chicos fueron trasladados para recibir atención profesional.
Respecto de las condiciones de la casa, las fiscales indicaron que es amplia, tiene varias habitaciones y estaba desordenada. Todavía faltan precisar cuestiones centrales: cómo están distribuidas las habitaciones, en qué condiciones vivía cada integrante y si existían restricciones para salir del domicilio.
Qué se investigará en los próximos días
Durante los 10 días de prisión preventiva, la Fiscalía tiene previsto tomar declaraciones a testigos, sumar evaluaciones profesionales y analizar información que quedó pendiente para reconstruir lo que pasó.
Los ejes de la investigación son la posible existencia de una situación de encierro, el eventual control sobre las salidas de la mujer y los hijos, y cuánto tiempo se habría extendido esa situación.
Cumplido el plazo, las fiscales podrán pedir una nueva audiencia si consideran necesario prolongar la medida. En ese caso, será el juez quien evalúe si corresponde mantenerla.
Por ahora la causa sigue abierta y las circunstancias denunciadas deben probarse. La decisión judicial no implica una declaración de culpabilidad del hombre, que permanece bajo investigación.