Vecinos cortaron una ruta nacional y lo que sucedió después dejó a todos en shock
Una protesta que comenzó pacíficamente terminó de la peor manera posible. Lo que encontraron los vecinos cuando intentaron hacer valer sus derechos te dejará sin palabras.
Una protesta vecinal por inundaciones en La Madrid terminó en un violento desalojo policial este lunes sobre la ruta nacional 157. Los manifestantes denunciaron golpes y disparos de balas de goma, mientras las fuerzas de seguridad intentaban despejar el camino bloqueado, generando graves complicaciones en el tránsito.
Según Ariana Salazar, una de las personas presentes, la manifestación comenzó de manera pacífica y permitía el paso de vehículos. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando personal de infantería avanzó sobre los vecinos.
“Están desalojando, tirando balas de goma, golpeando a las mujeres. Esto es increíble”, relató la mujer visiblemente afectada. Los manifestantes exigían obras para evitar nuevas inundaciones en la zona, un problema que arrastran desde hace años.
¿Qué reclaman los vecinos?
Salazar explicó que el corte en la ruta 157 buscaba visibilizar la falta de respuestas oficiales ante las recurrentes inundaciones. “Estamos pidiendo las obras que corresponden para que La Madrid no vuelva a pasar lo mismo que nos viene pasando desde hace años. Las obras no se realizan”, sostuvo con firmeza.
La vecina, nacida en la localidad, aseguró que la reciente inundación fue la peor que vivió en sus 44 años. Recordó que su primera experiencia con el agua fue a los 11 años, pero esta última superó todas las anteriores.
Las secuelas del abandono
“Hubo mucho abandono del gobierno. Mi hijo tuvo que rescatar a sus hermanos. Estamos hablando de una situación traumática”, expresó Salazar sobre el desastre que afectó a su familia y a toda la comunidad.
La mujer reveló que las consecuencias psicológicas son profundas y extendidas. “El 95% de las personas no dormimos tranquilos. No es solo miedo a que vuelva el agua, es el trauma de lo que vivimos”, afirmó, describiendo el impacto emocional colectivo.
Durante el corte y los incidentes, Salazar también cuestionó la ausencia de funcionarios en el lugar. “Queremos que vengan, que se hagan responsables. Nadie apareció. Nuestro delegado dejó solo al pueblo”, denunció sobre la falta de representación oficial.