Vecinos de La Plata votan cerrar la pileta del edificio: la razón que desató la bronca
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Vecinos de La Plata votan cerrar la pileta del edificio: la razón que desató la bronca

Los vecinos de un edificio platense ya pusieron fecha para votar el cierre definitivo de la pileta. Detrás del enojo hay un número que no cierra: lo que cuesta cumplir con la ley y lo que hoy pagan de expensas.

La temporada de verano volvió a poner sobre la mesa un problema que varios consorcios de La Plata no saben cómo resolver: qué hacer con la pileta del edificio. La Ley Provincial N° 14.798, que regula la actividad de los guardavidas en territorio bonaerense, exige personal habilitado en todas las piscinas de uso común, y eso, según advierten administradores y propietarios, podría duplicar las expensas.

La norma se aprobó en 2015, pero su reglamentación reciente la puso en vigencia efectiva. Alcanza a los natatorios de edificios, countries y barrios cerrados. Frente a los costos que implica cumplirla, en algunos consorcios ya se discute resignar las instalaciones.

Cuánto cuesta cumplir con la ley

El gasto principal es la contratación de un guardavidas: según los valores que se manejan en el sector, entre 4 y 5 millones de pesos mensuales, a lo que hay que sumar las cargas sociales. A eso se agregan los elementos de seguridad —salvavidas, sogas, boyas— y obras como cercos perimetrales.

Ariel Coppari, presidente de la Cámara de Administradores de Consorcios de La Plata, explicó el impacto que tiene sobre los vecinos: “Con la situación económica general del país, hay gente que hoy no puede costear, dentro de sus expensas, este gasto adicional”.

El peso sobre cada propietario depende del tamaño del edificio: en los consorcios más chicos, el costo se reparte entre menos unidades y el golpe es mayor.

De la pileta al macetero

Ante ese panorama, algunos administradores ya barajan alternativas drásticas. “Hay colegas que, en los edificios con piletas chicas, están evaluando proponer que las conviertan en maceteros o directamente las tapen. Otros plantean dejarlas fuera de uso durante el verano”, contó Coppari.

Otro de los cuestionamientos es que la normativa no distingue por dimensiones. “Esto no se aclara. Podés tener una bañadera de dos por uno, con medio metro de agua, y la consideran una pileta”, señaló el referente de los administradores, que también advirtió que la exigencia alcanzaría a los jacuzzis de espacios comunes.

A eso se suma el problema de los horarios: el guardavidas trabaja ocho horas y tiene un día de descanso, por lo que habría que prever un reemplazo para cubrir el resto de la jornada.

La situación también abre interrogantes sobre las responsabilidades. Coppari advirtió que el administrador podría afrontar consecuencias civiles y penales si ocurre un incidente en una pileta que funciona sin cumplir la medida.

“Nos arruinaron el verano”

Entre los propietarios también hay malestar. Carlos Buiani vive en un edificio de la zona de 3 y 65, donde la pileta tiene apenas 70 centímetros de profundidad. “No se puede sostener económicamente lo que dice la ley”, afirmó.

El viernes pasado, los vecinos se reunieron para analizar los números de habilitar la pileta para la temporada. “Cuando se presentaron los valores, vimos que las expensas se duplicarían. En diez días vamos a hacer otra asamblea, pero la idea es votar el cierre definitivo de la pileta. Es imposible pagar lo que exigen”, explicó.

Hoy las expensas del edificio rondan entre 180 mil pesos para los monoambientes y 390 mil pesos para los departamentos de dos ambientes. Buiani remarcó que muchos residentes son jubilados y estudiantes que alquilan: “El sueldo promedio hoy está en un millón de pesos. ¿Cómo hacen para pagar las expensas, los servicios y vivir? Es imposible”.

El propietario aseguró que hay mucho malestar, pero descartó mantener la pileta abierta sin cumplir la normativa. “No vamos a correr ese riesgo. Nos arruinaron el verano a todos. Tendremos que refrescarnos con una manguera”, expresó. Y cerró: “Es un desastre esta ley. Como hacen siempre, los diputados la votaron sin leerla”.

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