Vecinos de la zona sudeste, hartos: menores armados con palos de hockey y piedras protagonizaron otra pelea callejera
Las peleas entre menores volvieron a sacudir a los barrios de la zona sudeste y los vecinos ya no saben a quién recurrir. Lo que encontraron esta vez en San Ignacio superó todo lo visto: mirá lo que usaron para atacarse.
El fin de semana largo en Salta dejó un tendal de peleas en distintos barrios, con episodios que escalaron de los insultos a los golpes y que tienen a los residentes de la zona sudeste al borde de la paciencia. El caso más llamativo ocurrió en barrio San Ignacio, donde un grupo de menores de edad se enfrentó a piedrazos y con palos de hockey.
Las imágenes que circularon muestran a uno de los chicos empuñando un palo de hockey mientras observaba cómo dos sujetos se trenzaban a golpes de puño. La situación no tardó en descontrolarse: además de los palos, los menores se arrojaron elementos contundentes entre sí, según informó Defrentesalta.
Una disputa que se repite
De acuerdo con los comentarios de los vecinos, en la pelea participaron menores provenientes de distintos barrios, entre ellos algunos de Fraternidad. El motivo que habría desatado el conflicto fue un robo, aunque no trascendieron mayores precisiones.
Lo que sí tienen en claro los residentes es que estos episodios no son aislados. Una vecina, visiblemente cansada, aseguró que los disturbios se repiten cada fin de semana y que siempre son los mismos grupos los que los protagonizan. «Todos los fines de semana provocan disturbios y son los mismos chicos», afirmó, y agregó que los enfrentamientos suelen originarse en la plaza del barrio. Sobre la respuesta policial, fue tajante: «La Policía aparece cuando ya no están. Y de los padres ni hablar».
San Benito, otro foco de conflicto
El mismo fin de semana, en barrio San Benito se registró otro enfrentamiento de importancia. En ese caso, fueron vecinos los que se cruzaron a los insultos y amenazas frente a una vivienda. Personal policial intervino en el lugar, pero el motivo del altercado no trascendió.
En ambos barrios, los vecinos coinciden en que los conflictos se repiten todos los fines de semana, lo que genera un ambiente hostil para quienes viven en la zona. La sensación de inseguridad y la falta de respuestas concretas son el denominador común de un reclamo que parece no encontrar eco.