Vecinos de Los Hornos dijeron basta: alarmazón y un reclamo que crece
Tras el alarmazo en Tolosa, Los Hornos alzó la voz. ¿Qué pidieron los vecinos y qué respuesta obtuvieron? Los detalles de una protesta que crece.
La inseguridad volvió a encender las alarmas en la Región. Esta vez, los vecinos de Los Hornos protagonizaron un nuevo 'alarmazo' para exigir respuestas frente a la ola de robos y hechos violentos que azota a sus barrios.
La protesta se concentró en avenida 143 y 61, donde los frentistas dejaron en claro su hartazgo. "Vivimos con miedo", resumió uno de los manifestantes, reflejando el clima de preocupación que se instaló en la zona.
¿Qué reclaman los vecinos?
El pedido es contundente y repetido: más patrulleros y mayor presencia policial en las calles. Según aseguraron a cronistas de este diario, a pesar de los reclamos realizados en reiteradas oportunidades, las respuestas no llegan y la sensación de desprotección se mantiene.
Los vecinos también apuntaron contra la modalidad delictiva que más los afecta: la mayoría de los delincuentes se moviliza en motocicletas y armados, lo que aumenta la peligrosidad de cada hecho. Pidieron que las autoridades adopten medidas concretas frente a un problema que, según sostienen, se agravó en los últimos tiempos.
Una ola delictiva que no da tregua
Entraderas, ataques de motochorros, robos a viviendas y comercios forman parte del variopinto listado de delitos que los tienen como víctimas reiteradas. La situación no es exclusiva de Los Hornos: numerosos barrios de la Región atraviesan el mismo problema, acosados por una seguidilla delictiva tan copiosa como recurrente.
Mientras tanto, las calles y paseos públicos carecen de presencia policial, capaz no solo de actuar con rapidez ante los delitos que se cometen, sino de prevenir con su sola presencia en la vía pública.
La cooperación vecinal, un ejemplo
Los vecinos vienen demostrando, con creces, su voluntad de cooperar con la Policía. Ese aporte se ha evidenciado mediante constantes reuniones con jefes policiales, a los que se les ofrecieron diversos datos y sugerencias.
Además, decidieron abrir foros vecinales de seguridad en las redes y aportaron, a su costo, cámaras y pequeñas lámparas LED para iluminar sectores de las calles. Tampoco faltaron las "defensas" domiciliarias: rejas, portones eléctricos, rollos de alambre de púa y otros elementos.
Un llamado a las autoridades
En lugar de distraerse con teóricas jornadas académicas o retener a personal en tareas burocráticas, los organismos de seguridad –judiciales, policiales y de la administración con incumbencia en el tema– deberían ir al hueso: plantear un combate inteligente, legal y efectivo contra una delincuencia que no permite vivir en paz a la gente honrada y trabajadora.
Le sobran dependencias, personal y recursos al Estado para librar esta batalla. La pregunta es si existe la voluntad política para hacerlo.