Vecinos de Monte Grande exigen a Gray el cierre de un sector contaminante de Cresta Roja
¿Por qué el Municipio no clausura el sector de Cresta Roja que genera olores insoportables y enferma a los vecinos? Alejandro Cruz y cientos de firmas exigen respuestas.
Un reclamo que lleva más de siete años sin solución estalló en Esteban Echeverría. Vecinos de los barrios Mirasoles y San Ignacio exigen al intendente Fernando Gray la clausura de un sector de la planta de Cresta Roja que emite olores nauseabundos y partículas contaminantes.
Alejandro Cruz, presidente de la filial local del CEPIS y docente universitario, encabezó la presentación formal ante el Ejecutivo municipal. "Una empresa así no podría funcionar en ningún parque industrial de la República Argentina", sentenció.
¿Qué produce el sector denunciado?
En ese sector se elabora harina para alimento balanceado, una actividad secundaria de la planta faenadora que emplea a 500 trabajadores en total, pero solo 20 en el área señalada. "El Municipio detectó y reconoció el problema pero no avanza en una solución", denunció Cruz en diálogo con Diario Conurbano.
Según el dirigente, existe un amplio consenso vecinal para cerrar ese sector hasta que deje de contaminar y reubicar a los 20 empleados. "La única explicación que se me ocurre es que no quieren asumir el costo político", agregó.
Impacto en la salud de los vecinos
Un censo del CEPIS sobre cien viviendas cercanas reveló que casi todas las familias sufren problemas bronquiales, dermatitis, irritación ocular, náuseas y vómitos, vinculados a la calidad del aire. "La pandemia ya pasó pero acá seguimos viviendo como si nunca hubiera pasado", lamentó Cruz.
Los vecinos deben permanecer encerrados cuando el sector funciona, y el olor llega hasta municipios vecinos como Ezeiza. "La empresa se comprometió a incorporar tecnología y nunca cumplió, y la municipalidad no clausuró", aseveró.
A pesar de las inspecciones de la Provincia y ACUMAR, y de las múltiples multas, no hubo avances. "Es tan flagrante la contaminación que es mayor el costo político de dejar funcionar que de cerrar", esgrimió.
¿Qué viene ahora?
Cruz ratificó la continuidad de la lucha y no descartó medidas de impacto público si Gray no actúa. "No hay costo político en hacer cumplir la ley", sostuvo. En lo inmediato, seguirán recolectando firmas: en la última presentación sumaron varios centenares de adhesiones.
"Lamentablemente estamos ante una empresa sin responsabilidad social", concluyó Cruz, quien advirtió que la situación atenta contra el desarrollo del distrito.