Vecinos de Paraná exigen un plan de emergencia ante la inminente llegada de El Niño
¿Está Paraná preparada para las lluvias que traerá El Niño? Los vecinos denuncian falta de acciones concretas y un riesgo ambiental que pocos conocen.
La preocupación crece en los barrios de Paraná. Vecinos reclamaron a las autoridades un plan de emergencia urgente ante el riesgo de inundaciones que traería el fenómeno de El Niño a partir de septiembre.
En una nueva reunión de la Asamblea Ciudadana Vecinalista, los representantes de distintos sectores de la ciudad expusieron su inquietud por el estado de los arroyos y los daños que ya dejaron las últimas lluvias.
Del encuentro participaron funcionarios municipales y el Defensor del Pueblo, quienes escucharon los planteos sobre calles anegadas, viviendas afectadas y desbordes de cursos de agua en varios puntos de la capital entrerriana.
¿Qué pidieron los vecinos?
Esteban Rossi, integrante de la Asamblea, explicó a Elonce que el objetivo fue acercar a los funcionarios la realidad que atraviesan los barrios. Si bien reconoció que el municipio presentó un plan de obras a mediano y largo plazo, remarcó que se necesitan acciones inmediatas.
"Entendemos que la situación económica es complicada y que no llegan fondos nacionales, pero los vecinos necesitan una respuesta de corto plazo. ¿Cuál es el plan de emergencia para septiembre y octubre?", cuestionó Rossi.
El dirigente también enfatizó que las prioridades deben centrarse en proteger a la población: "Primero está la vida, después los bienes materiales. Todo eso va a estar en juego cuando lleguen las precipitaciones extraordinarias".
Riesgo metropolitano y ambiental
Andrés Ynza, otro de los participantes, advirtió que el fenómeno no se limita a la ciudad y requiere una planificación regional. "Desde septiembre vamos a tener un régimen de lluvias mucho más intenso, con un suelo saturado y una creciente extraordinaria del río Paraná. Por eso preguntamos cuál es la mirada metropolitana que tiene el municipio", señaló.
Ynza también mencionó la situación de los barrios en zonas bajas, especialmente Bajada Grande, donde una eventual crecida podría agravar el panorama.
Los funcionarios informaron que el Comité de Emergencia ya está conformado y trabajando, aunque los vecinos pidieron mayor difusión de las acciones previstas.
Otro tema que surgió fue la contaminación en el arroyo Las Tunas. Según Rossi, Daniel Tirso Fiorotto, desde el Comité de Cuenca, reveló que existen sedimentos "contaminados con capacidad de genotoxicidad", que podrían removerse durante las crecidas y llegar hasta la toma de agua de Paraná.
Los vecinos señalaron que se requieren inversiones y obras específicas, pero por ahora el comité trabaja "con mucha voluntad, pero sin presupuesto".