Vecinos de Rawson reciben pan y mercadería cada mañana: quiénes están detrás del ropero comunitario
Un ropero comunitario, pan y mercadería entregados cada mañana, y un frente que volvió a lucir renovado: así funciona la Fundación Sagrado Corazón de Rawson, donde un grupo de estudiantes del Don Bosco se metió de lleno en las tareas solidarias. Lo que hace la fundación puertas adentro, en la nota.
Un grupo de estudiantes de quinto año del Colegio Don Bosco se sumó hace semanas a las tareas de la Fundación Sagrado Corazón en Rawson y, en esta oportunidad, se encargó de renovar la pintura exterior del edificio. La fachada estaba deteriorada por el paso del tiempo y la exposición al sol y al clima.
Víctor Rodríguez, integrante de la fundación, contó que los alumnos ya venían participando en distintas actividades de la institución antes de esta intervención. La pintura del frente fue el paso más visible de una colaboración que sigue.
Qué hace la Fundación Sagrado Corazón
La entidad desarrolla tareas de asistencia social en la ciudad. Su actividad principal es la entrega diaria de mercadería y pan durante la mañana, un servicio al que los vecinos se acercan con regularidad.
A eso se suma un ropero comunitario: las personas pueden llegar cuando ingresa ropa para su distribución. Se trata de un espacio abierto a quienes necesitan vestimenta y no tienen cómo cubrir ese gasto.
Contención, además de alimentos
Rodríguez señaló que muchas personas concurren en busca de ayuda y también de contención. La fundación funciona como un punto de referencia para vecinos de Rawson que atraviesan situaciones difíciles.
El integrante de la institución reconoció que los recursos disponibles no siempre alcanzan para cubrir todas las necesidades. Aun así, aseguró que el objetivo es brindar la mejor respuesta posible a cada vecino que se acerca.
La colaboración de los estudiantes del Don Bosco se enmarca en ese trabajo cotidiano: además de la pintura, los alumnos participan de las actividades solidarias que la fundación lleva adelante.
