Vecinos de San Ramón estuvieron a punto de cortar una ruta nacional: el motivo que los llevó al límite
Vecinos de San Ramón estuvieron a punto de paralizar la Ruta 157. ¿Qué los llevó al borde de una protesta extrema y qué promesa logró frenarlos en el último minuto?
La tensión se respiró en la Ruta Nacional 157 a la altura de San Ramón, departamento Leales, cuando un grupo de vecinos amenazó con un corte total del tránsito. El conflicto, que pudo haber paralizado una vía clave, se desactivó en el último momento tras la intervención de la policía y una promesa concreta de las autoridades.
Efectivos de la División Patrulla Motorizada de Bella Vista llegaron al lugar ante la inminente protesta. Los uniformados iniciaron un diálogo con los residentes, quienes finalmente depusieron su medida de fuerza extrema.
¿Cuál es el reclamo histórico de los vecinos?
El descontento de la comunidad no es nuevo. Los vecinos explicaron a la policía que su principal reclamo es el estado calamitoso de los caminos de la zona, que se vuelven intransitables con las lluvias.
Las precipitaciones registradas en los últimos días volvieron a anegar las calles, aislando a los habitantes y generando serios inconvenientes. Esta situación de vulnerabilidad ante cualquier temporal se repite cíclicamente, según manifestaron.
La exigencia central es clara: mejoras urgentes en la infraestructura vial para que las lluvias no los dejen nuevamente incomunicados. La falta de soluciones definitivas los llevó a plantear el corte de la Ruta 157 como último recurso para ser escuchados.
La solución que calmó los ánimos
El diálogo con la policía derivó en un acuerdo concreto que logró descomprimir la situación. Los vecinos aceptaron retirarse del borde de la ruta a cambio de una reunión formal con las autoridades municipales.
Se acordó que serán recibidos por representantes de la Municipalidad de Bella Vista para tratar, en una mesa de trabajo, la problemática de los caminos anegados. Con esta promesa en mano, los manifestantes desistieron del corte y abandonaron el lugar.
El episodio dejó en evidencia la crítica situación que vive la localidad de San Ramón cada vez que llueve, y la presión que ejercen los vecinos para lograr soluciones permanentes a un problema que afecta su vida diaria.