Vecinos de una comunidad del interior denuncian abandono total tras días sin luz: “La única manera es que se publique”
Una comunidad tucumana lleva días sumida en la oscuridad y el abandono. ¿Por qué nadie responde a sus reclamos desesperados? Los detalles de una situación que se agrava hora tras hora.
Una comunidad entera atraviesa una situación límite tras cinco días sin suministro eléctrico, mientras los reclamos a la empresa distribuidora caen en el vacío. Habitantes de la zona de Los Pérez – Melcho, en Monteagudo, Tucumán, apuntaron directamente contra EDET por la falta de respuestas y aseguraron que, pese a los pedidos, nadie apareció para solucionar el problema.
La denuncia expone el drama de decenas de familias que pasan jornadas enteras sin luz, sin certezas y sin ninguna respuesta concreta. En el lugar viven niños, adultos mayores y personas que dependen de la electricidad para conservar alimentos, medicamentos y sobrellevar las tareas más básicas de cada día.
“Hace cuatro días que estamos sin suministro eléctrico”, señalaron los vecinos en un mensaje que hicieron circular públicamente ante la desesperación. Según explicaron, ya realizaron numerosos reclamos, pero el servicio sigue sin restablecerse.
¿Qué dicen los afectados?
“Muchos reclamos y nada de dar solución”, resumieron con enojo. La frase refleja el nivel de cansancio e impotencia de los habitantes de la zona, que aseguran sentirse completamente ignorados mientras pasan las horas y la situación se agrava.
El malestar creció todavía más cuando, después de varios días sin servicio, los vecinos advirtieron que la única salida que les queda es hacer visible el problema públicamente para intentar que alguien intervenga. “La única manera de que tengamos el suministro de luz es que se publique”, expresaron.
¿Quién está en la mira?
La denuncia volvió a poner en el centro de la escena a EDET, una empresa que suele quedar bajo fuego cada vez que se multiplican los cortes en el interior y las respuestas no llegan. En Monteagudo, mientras tanto, la sensación es una sola: cinco días después, el pueblo sigue esperando que alguien se haga cargo.