Vecinos de Villa La Ribera, sitiados por 5.000 camiones diarios: las rutas quedaron destruidas y el colectivo ya no pasa
Vecinos de Villa La Ribera denuncian que 5.000 camiones diarios destruyen las rutas y dejan sin colectivos a la localidad. Ya recurrieron a la Defensoría del Pueblo. ¿Qué respuesta obtuvieron?
En Villa La Ribera, a 40 kilómetros al norte de Rosario, los vecinos volvieron a alzar la voz. Cansados de la saturación de camiones que colapsan las rutas y los deja aislados, elevaron una nota formal a la Defensoría del Pueblo. Ya lo habían hecho en 2021 y, cinco años después, la situación se agravó.
Según denunciaron, el tránsito pesado que se dirige a los puertos de Timbúes destruye las calles y rutas, genera embotellamientos y hasta impide el paso del transporte público. “Hay gente que camina dos kilómetros para conseguir un colectivo”, señalaron.
¿Qué reclaman los vecinos?
La nota presentada exige información sobre el estado de la obra Desvío Tránsito Pesado, que debía ejecutarse en el tramo de la ruta provincial 91, entre Andino y Oliveros. El gobierno provincial la anunció en 2024 como una vía exclusiva para camiones hacia Timbúes, pero nunca se terminó.
“Se solicita al organismo que vela por los intereses de la comunidad que requiera información sobre el estado de ejecución y cronograma de avance”, dice el texto. Los vecinos reconocen problemas técnicos por líneas de alta tensión, pero exigen respuestas formales porque “los perjuicios se han agravado”.
5.000 camiones por día y baches del tamaño de una cama
Los ciudadanos autoconvocados estiman que pasan hasta 5.000 camiones diarios, lo que destruye la traza. Enviaron fotos para evidenciar el tamaño de los baches y las huellas. “Podríamos acostarnos dentro de la ruta porque nuestros cuerpos caben en las huellas”, afirmaron. El problema, advierten, ya no es solo de marzo a junio: se volvió anual, con la única tregua en enero.
Además, el operativo vial no funciona porque “la cantidad de cupos que dan sobrepasa las estructuras y nos está dejando sin colectivos, porque desvían y nos dejan fuera de circulación”.
¿Y el futuro agroexportador?
Los vecinos se preguntan cómo se sostendrá el crecimiento del puerto de Timbúes, donde dos nuevas empresas se suman. “La infraestructura vial no aguanta. ¿Por dónde va a salir todo eso si no invierten en infraestructura mínima?”, cuestionan.
La obra del Desvío Giardino, según estiman, “son pocos kilómetros y es poco dinero proporcionalmente a lo que mueve el sistema agroexportador”, pero no es prioridad.



