Ochenta familias, calles que se inundan y un certificado que la cooperativa no reconoce: los vecinos del Micaela García llegaron a la Legislatura con una nota y un pedido que ya hicieron antes en el municipio.
La Mesa Provincial de Barrios Populares de La Pampa llevó este jueves su reclamo a la Cámara de Diputados provincial. Pasadas las 11, representantes de la organización presentaron una nota para exigir obras y servicios en los barrios populares de Santa Rosa y del resto de la provincia.
El escrito pide respuestas concretas a los problemas habitacionales y de integración socio urbana que atraviesan numerosas familias pampeanas. Entre las demandas figuran la continuidad de las obras de electricidad, gas y cloacas, el acceso al agua —sobre todo en épocas de calor intenso— y la limpieza de calles.
Esteban González y Soraya Oses dialogaron con Plan B minutos antes de entregar la nota a los legisladores. "Vamos a presentar una nota en reclamo por los derechos de los barrios populares en Santa Rosa y la provincia, para que se continúe con obras de servicios públicos de electricidad, luz, gas, cloacas. Sobre todo el agua, en esta época de fuertes calores, para los chicos y también que se cumpla con la limpieza de calles, que nos permitan contar con libre acceso para que lleguen ambulancias, la policía, la proximidad del colectivo, en estos tiempos de alertas de clima con El Niño", explicó González.
Un barrio que se inunda y no recibe respuesta
El referente del barrio Micaela García fue directo al describir la situación de su zona: "En nuestro caso, en nuestro barrio, el Micaela García, no se ha hecho limpieza de calles y se inunda todo y no tenemos manera".
González recordó que en ese barrio viven unas 80 familias, la misma cantidad que en El Amanecer. Y señaló que hay otros asentamientos que todavía no fueron incorporados a la Ley de Barrios Populares por el RENABAP: fueron censados pero no incluidos en el registro, por lo que la organización también acompaña a esos vecinos.
El problema de la luz es uno de los más urgentes. En el Micaela García ya cuentan con el servicio de la cooperativa, pero hay familias que quedaron fuera del último censo municipal. Tienen un certificado avalado por el RENABAP —de validez nacional—, aunque la CPE no lo acepta.
"Hay gente que no tiene luz, porque el censo que se hizo se hacía solo a familias que estaban habitando, justamente un certificado de vivienda, no de terrenos, entonces los que construyeron por fuera de ese censo, se quedaron sin poder acceder al servicio de energía eléctrica", detalló González.
Según contó, la organización reclamó ante la CPE y hace unos meses el RENABAP volvió a censar a quienes habían quedado afuera. Esas familias ya recibieron el certificado que les da validez para acceder a los servicios públicos, pero la cooperativa sigue sin aceptarlo. Por eso piden que el municipio interceda para que se haga valer como corresponde.
"La obra la hizo el municipio junto con la cooperativa. Ellos se hicieron cargo cuando el Gobierno Nacional eliminó el FISU (Fondo de Integración Socio Urbana) que se encargaba del costo de las obras. Gracias a eso, se logró un certificado de vivienda de parte del municipio, y poder acceder a la luz", destacó.
"Nadie se acerca luego de una tormenta"
El reclamo no es nuevo. González contó que ningún diputado se acercó al barrio hasta el momento y que el planteo ya se había hecho antes en el municipio. "El municipio ya en un momento nos prometió la pasada de la máquina, pasó una sola vez, con el compromiso de seguir visitándonos y cuando hiciera falta hacerlo, pero no lo ha hecho", afirmó.
El barrio está sobre la continuación de la calle Tello. La máquina pasa por esa arteria, pero no entra a limpiar las calles internas. "Es fundamental porque las calles se llenan de agua, no puede salir, chicos que tienen que salir a la madrugada y que las escuelas tienen que hacer todo un tema para salir porque no todos tienen un medio de transporte para acercarse al colectivo. Son tres, cuatro cuadras inundadas", describió.
El referente del Micaela García se incorporó al barrio en medio de la pandemia. El asentamiento existe desde 2019 y, según contó, pasó por las primeras etapas hasta que una cuestión de salud personal lo obligó a ausentarse. Volvió a sumarse en la toma de un terreno. "Hay familias que lamentablemente todavía están viviendo de manera precaria", dijo.
"Nadie se acerca luego de una tormenta, se vuelan techos, se vuelan nylon, las lluvias hacen que los pozos sigan, es precario lo que uno puede hacer manualmente, la necesidad, se llenan, las napas de agua suben a raíz de la fuerte lluvia, el agua no corre para ningún lado, queda ahí en el barrio, y ocurren estas cosas. Pasar una máquina es algo fundamental y para que el agua corra hacia algún lado", pidió.
"Nos sentimos discriminados"
Soraya Oses acompañó el planteo de su compañero y sumó el detalle de lo que ocurre en su propia casa cuando llueve. "En una situación cuando llueve hay partes que se inundan, como en mi casa. También, techos que se vuelan", contó.
Según Oses, el único apoyo que recibieron en este tiempo fue el de Fabián Avendaño, "Tapera", a quien describió como su vocero. "Él es quien lleva prácticamente todo adelante porque tiene sabiduría y sabe mucho", dijo.
"Por eso hoy día estamos acá, para ver si tenemos alguna ayuda de algún diputado, algo para que se pueda levantar el barrio. Hay niños, como él decía, que realmente tienen que ir a la escuela, que por ahí no tienen medios. Bueno, es bastante delicada la situación, pero esperemos que con esto no quede, como han quedado muchas cosas, en el olvido", agregó.
Oses insistió en el pedido más concreto: que pase la máquina. "Es un barrio con ochenta y pico de personas, de familia, y tenemos un derecho como ser humano: que pase la máquina, que está a una cuadra de donde empieza el barrio, ahí enfrente, y no entra el barrio. Y hay calles que se inundan que no podés pasar, pero ni caminando", afirmó.
El cierre de su testimonio fue el más duro: "Nos sentimos discriminados. Hay gente que no tiene luz. En el momento cuando empezaron con el tema de la luz, tenías que tener un techo sí o sí, no una lona. Porque no te daban el permiso directo. Y hoy hay gente en esa situación".
La nota quedó en manos de los diputados provinciales. Los vecinos esperan que esta vez no ocurra lo que, según dicen, ya pasó con otras promesas: que todo quede en el olvido.