Vecinos escuchaban aullidos y no dieron abasto: lo que encontraron en el patio de una casa de Zapala
Los vecinos del barrio Don Bosco escuchaban los aullidos y denunciaron, pero cuando las autoridades llegaron al patio de la casa ya era tarde para uno de los perros. La Justicia imputó a su dueño por maltrato animal: ¿qué encontraron adentro?
Un hombre quedó imputado en Zapala por el estado en que mantenía a dos perros que estaban bajo su cuidado: uno de los animales murió y el otro sufrió una intoxicación severa, según la acusación fiscal. El caso se encuadró como maltrato animal y la pena prevista va de quince días a un año de prisión en suspenso.
La fiscal Laura Pizzipaulo formuló los cargos contra J.L.S. durante una audiencia de este lunes, atribuyéndole el delito en calidad de autor. La imputación se apoyó en distintos artículos de la Ley 14.346 del Código Penal.
Qué dice la ley que se aplicó
El artículo 1 de esa norma fija la escala penal de quince días a un año de prisión en suspenso. El artículo 2 describe la conducta imputada, que en este caso corresponde a "No alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos".
Por su parte, el artículo 45 establece que el imputado responde como autor directo, es decir, por la totalidad de la pena prevista, sin quedar encuadrado como cómplice secundario ni partícipe menor.
El barrio Don Bosco, en el centro de la escena
De acuerdo con lo expuesto por la fiscal, los hechos se habrían producido durante un período no determinado, aunque pudieron ubicarse en abril de 2026, en el patio de una vivienda del barrio Don Bosco de Zapala.
Según la acusación, el hombre omitió voluntariamente darles alimento suficiente a los perros y los mantuvo en un ambiente de extrema insalubridad, rodeados de basura acumulada.
Fueron los vecinos del sector quienes advirtieron la situación: escuchaban los aullidos de los animales y presentaron las denuncias.
Uno murió, el otro se intoxicó
Como consecuencia de las condiciones en las que se encontraban, uno de los perros murió. El otro sufrió un cuadro de intoxicación severa que quedó constatado después mediante atención veterinaria.
Para sostener la acusación, la Fiscalía reunió distintas evidencias: las denuncias de los vecinos, fotografías de los animales y del domicilio, entrevistas a testigos y el registro de una inspección en el lugar.
También sumó un informe de una médica veterinaria, los resultados de estudios de laboratorio practicados a uno de los perros y un video aportado por una de las denunciantes.
Con esos elementos, Pizzipaulo sostuvo ante la jueza de garantías Bibiana Ojeda la acusación por el trato que, según la investigación, recibieron los dos animales mientras estaban bajo el cuidado del imputado.
La defensa pidió tiempo
Durante la audiencia, la defensora oficial solicitó un plazo de un mes para analizar el informe de la médica veterinaria.
La jueza tuvo por formulados los cargos y fijó el 28 de octubre como fecha límite para que las partes sigan trabajando sobre el caso y evalúen las alternativas previstas por el sistema procesal.
La investigación continuará centrada en determinar las circunstancias en las que los dos perros permanecieron en la vivienda y cómo las condiciones denunciadas afectaron su salud, incluida la muerte de uno y la intoxicación severa del otro.