Vecinos intentaron tomarse 200 casas abandonadas y la Policía frenó todo: ahora el INVICO movió fichas
¿Qué pasó con las 200 casas abandonadas del Barrio Dr. Montaña después del violento intento de toma? El INVICO dio su versión, pero hay un detalle que condiciona todo.
El Instituto de Vivienda de Corrientes (INVICO) informó que avanza con la recuperación de algunas de las 200 viviendas abandonadas en el Barrio Dr. Montaña, la misma zona donde un grupo de personas y familias intentó ocuparlas a la fuerza entre el lunes 14 y la madrugada del martes 15 de septiembre.
La información salió a la luz a través de una gacetilla de prensa que el organismo repartió entre algunos medios de la capital provincial. Allí reconoció que trabaja sobre las unidades deterioradas, pero sin precisar cuándo terminará.
Qué pasó en el barrio
Según el relato oficial, un grupo de personas y familias intentó ocupar viviendas que están abandonadas desde 2013. Los inmuebles tienen distintos grados de avance: algunos alcanzaron el 60% de construcción y otros apenas el 10%.
La usurpación también apuntó a lotes de la misma zona, aunque la intervención policial impidió que esas acciones se concretaran. El saldo del operativo fue de cuatro policías heridos y patrulleros dañados por pedradas.
Las cifras que maneja el INVICO
El organismo precisó que 26 viviendas están en proceso de recuperación y reparación, y que en los próximos días comenzarán las tareas sobre otras 26. En total, esta etapa abarcará 52 unidades que habían quedado pendientes de finalización.
El INVICO admitió además que la paralización prolongada generó un deterioro extra que obliga a hacer trabajos no previstos originalmente. Antes de terminar las casas hay que limpiar y desmalezar, reparar estructuras dañadas, recuperar sectores vandalizados y acondicionar distintos espacios.
"Esto demanda recursos adicionales y más tiempo para que las casas puedan alcanzar condiciones adecuadas de habitabilidad", señaló el organismo.
Los dos condicionantes
La continuidad de los trabajos depende de dos factores, según el INVICO: la disponibilidad de fondos provinciales ante la ausencia de financiamiento nacional, y el cumplimiento de los compromisos asumidos con los beneficiarios ya determinados.