Vecinos notaron algo raro en el agua del arroyo Espinillo: la Provincia ya sabe qué lo provoca
Los vecinos fueron los primeros en notar que el agua no tenía su color habitual y las muestras ya pasaron por el laboratorio. La Provincia dio a conocer su hipótesis, pero aclaró que los controles seguirán.
La Secretaría de Ambiente de Entre Ríos puso la lupa sobre el arroyo Espinillo después de que una tonalidad inusual en sus aguas encendiera las alarmas. Tras inspecciones y campañas de muestreo, los primeros análisis arrojaron una hipótesis que apunta a un proceso biológico natural, aunque los controles seguirán.
Personal técnico provincial se trasladó hasta el curso de agua luego de que distintos sectores de la comunidad plantearan sus inquietudes por el fenómeno. Según se informó oficialmente, las muestras recolectadas mostraron características parecidas a episodios ya registrados en años anteriores.
Qué dicen los primeros análisis
La hipótesis inicial apunta a la presencia de bacterias fototróficas del azufre, microorganismos que viven habitualmente en los cursos de agua de la región y que, bajo determinadas circunstancias, pueden alterar visiblemente su coloración.
Desde Ambiente explicaron que condiciones como los cambios de temperatura y las variaciones en la concentración de algunos compuestos pueden provocar un aumento temporal de la biomasa de estos microorganismos.
La coordinadora de Control y Fiscalización de la Secretaría de Ambiente, María Valdez, llamó a mantener la prudencia hasta completar los estudios. “En el ámbito de la gestión ambiental es clave analizar cada evento con rigor y evitar conclusiones apresuradas”, sostuvo.
La funcionaria describió la presencia de estas bacterias como “un fenómeno frecuente en ecosistemas acuáticos cuando se combinan factores climáticos y estacionales propicios”, y lo comparó con las floraciones de verdín que suelen verse en otros cursos de agua entrerrianos.
Los controles no se detienen
Más allá de la hipótesis natural que surgió de los primeros análisis, la Provincia aclaró que la evaluación será más amplia. “Nuestro compromiso es abordar la situación de manera sistémica, evaluando tanto los parámetros físico-químicos y biológicos del arroyo como la dinámica de las actividades que se desarrollan en su entorno”, señaló Valdez.
En paralelo, las autoridades destacaron que la entrada en vigencia del nuevo marco regulatorio ambiental provincial, establecido por la Ley Nº 11.250 y su reglamentación, sumará herramientas para reforzar la fiscalización.
El régimen contempla instrumentos digitales y unificados, esquemas de monitoreo continuo y un sistema sancionatorio actualizado. Según el Gobierno, estas herramientas permitirán agilizar los controles sobre vertidos y establecimientos industriales ubicados en la cuenca, además de facilitar la aplicación de medidas correctivas ante eventuales incumplimientos que afecten la calidad del agua.
Qué se sabe hasta ahora
Por el momento, la Provincia no atribuyó la coloración observada a un episodio de contaminación y mantuvo como principal hipótesis el desarrollo temporal de microorganismos presentes naturalmente en el ecosistema.
La Secretaría de Ambiente anticipó que continuará con la vigilancia del arroyo Espinillo y comunicará los avances de los estudios. También señaló que mantendrá la coordinación con los municipios de la región para monitorear el curso de agua y resguardar el ecosistema.