Vecinos sospecharon algo raro en esa casa: cuando la Policía entró, madre e hija ya estaban en problemas
Los vecinos venían denunciando algo raro en esa casa del norte salteño. Cuando la Policía allanó, madre e hija intentaron deshacerse de una riñonera por la ventana, pero no llegaron a tiempo. La Justicia ahora definió su futuro.
Una madre y su hija terminaron detenidas en el norte salteño tras un allanamiento en el que se secuestró cocaína, marihuana y dinero en efectivo. Las mujeres, de 37 y 22 años, fueron acusadas de comercialización de estupefacientes y enviadas a la Unidad Carcelaria 9 por orden del juez de Orán, Mariano Facundo Gerónimo.
La investigación arrancó en julio, cuando vecinos hicieron denuncias anónimas por una presunta venta de drogas en una vivienda y un inmueble lindero, ubicados dentro del mismo terreno. A partir de esas alertas, efectivos de la División de Investigación Narcocriminal montaron vigilancia y filmaron a distancia.
Según la pesquisa, en esos seguimientos se registraron movimientos compatibles con la comercialización de estupefacientes. También se detectaron presuntos intercambios de dinero y objetos a través de una ventana, y se interceptó a personas que, de acuerdo con la investigación, habrían comprado sustancias en los inmuebles señalados.
El operativo que terminó con dos detenidas
Los allanamientos simultáneos se concretaron en la tarde del 6 de agosto. Al advertir la llegada de los policías, las dos mujeres que estaban en una habitación arrojaron por la ventana una riñonera negra.
Cuando los efectivos la revisaron, encontraron $66.000 y un paquete compacto con más de 118 gramos de cocaína. En la vivienda contigua, un hombre logró escapar saltando un cerco de madera y, en la huida, habría dejado abandonados envoltorios con sustancias, teléfonos celulares y más de $412.000.
Durante el procedimiento también se secuestraron cantidades de cocaína y marihuana.
Una de las acusadas ya cumplía una condena
La investigación reveló que la mujer de 37 años ya estaba cumpliendo una condena de cuatro años de prisión bajo arresto domiciliario en ese mismo inmueble. En una audiencia flexible y multipropósito, la defensa pidió que continuara con ese beneficio, pero el juez rechazó el pedido y ordenó que ella y su hija quedaran alojadas en la Unidad Carcelaria 9 mientras avanza la causa.
Además, por la presencia de niños dentro del grupo familiar, la Justicia dispuso la intervención de las Asesorías de Incapaces para evaluar quiénes estarán a cargo de su cuidado y garantizar la protección de sus derechos.
La causa sigue bajo investigación y ambas mujeres permanecen detenidas, acusadas de comercialización de estupefacientes.