Vecinos y proteccionistas irrumpieron de madrugada en la casa del atacante: lo que encontraron escondido
La Policía llegó cuando el hombre intentaba ahorrarla. Lo que los veterinarios encontraron después, adentro de la perrita, es lo que tiene a todo Salta pidiendo una fiscalía especializada.
Negrita sigue con vida y pelea por sobrevivir. La perrita atacada a martillazos por su dueño en una vivienda de calle Moldes al 300 permanece internada en estado grave, con fractura y hundimiento de cráneo y lesiones irreversibles en los ojos, según confirmó Ana Laura, la proteccionista que la rescató.
La mujer desmintió este viernes los rumores que circularon durante la mañana y que daban por muerta a la perrita. "Negrita, si bien sigue grave, dentro de su cuadro está estable", señaló.
Cómo fue el ataque
El episodio ocurrió el jueves cerca de las 15.30. Según el relato de Ana Laura, el hombre sacó al animal de su casa y lo arrastró hasta la calle. Un grupo de jóvenes que observaba la escena advirtió que intentaba ahorcarla y llamó a la Policía.
"Los chicos presencian esto, llaman a la Policía, la Policía se apersona y constatan que la perrita estaba con vida. Ahí tomamos conocimiento nosotros, llegamos y efectivamente el animalito estaba con vida aún", explicó la rescatista.
Tras el rescate, Negrita fue llevada de urgencia a una veterinaria. Allí los profesionales pudieron medir la magnitud del daño: además de los signos de ahorcamiento, el animal presentaba cuatro golpes de martillo en la cabeza.
"En realidad el ahorcamiento era para rematarla, pero ella tiene golpes de martillo en la cabeza, cuatro impactos tiene en la cabeza", aseguró Ana Laura. Las radiografías posteriores confirmaron la fractura y el hundimiento de cráneo.
Las señales que ilusionan
El jueves, Negrita ingresó a la veterinaria en estado de shock y con pronóstico reservado. En las últimas horas, sin embargo, mostró algunas respuestas alentadoras: reacciona ante ciertos estímulos, la inflamación de los ojos bajó en parte y mantiene una respuesta urinaria favorable.
"Son muy pequeños, pero para el caso de ella son esperanzadoras esas pequeñas señales que está dando", dijo la proteccionista. La perrita permanece levemente sedada para controlar el dolor y sigue bajo tratamiento veterinario.
El cuadro sigue siendo delicado. Los veterinarios evaluaron practicarle una resonancia magnética, pero el procedimiento quedó postergado porque recomendaron no movilizarla hasta que gane estabilidad.
"Primero tenemos que ver que ella salga del riesgo de vida. Son horas críticas, días críticos", advirtió Ana Laura.
Las secuelas en los ojos
Uno de los datos más duros que reveló la rescatista es que la perrita habría perdido la visión a causa de la golpiza.
"Negrita de por sí, si ella llegase a salir, ya quedaría ciega. La lesión en los ojos es irreversible", afirmó.
A pesar de la gravedad, muchas personas se comunicaron con los proteccionistas para ofrecerse a adoptarla si logra recuperarse.
El allanamiento y el gato rescatado
La agresión también encendió la alarma por otros animales que podrían haber quedado en la vivienda del acusado. Durante la noche del jueves, vecinos y proteccionistas se movilizaron para reclamar justicia y exigir que se retiraran los animales que estuvieran bajo su cuidado.
Recién alrededor de la 1.30 de la madrugada del viernes pudieron entrar al domicilio. "Encontramos un gatito que estaba escondido en un ropero y al cual pudimos rescatar", relató Ana Laura. El animal quedó bajo la guarda de los proteccionistas y permanece aislado para que se tranquilice. Por ahora no pudieron determinar si también sufrió maltrato.
La mujer contó que los vecinos habían mencionado la existencia de otro perro que presuntamente tenía dificultades para desplazarse, pero aclaró que no lo encontraron durante la inspección.
Denuncia penal y audiencia de imputación
Ana Laura confirmó que realizaron una denuncia penal y que este viernes estaban en Ciudad Judicial, donde estaba prevista una audiencia de imputación por el caso. También evaluaban constituirse como querellantes, aunque aguardaban información sobre la situación procesal y la intervención de otras partes.
Respecto del hombre denunciado, señaló que recibieron información sobre posibles problemas de salud mental, aunque aclaró que no tenía precisiones sobre su situación judicial. La proteccionista pidió a las autoridades que adopten las medidas necesarias para evitar nuevos episodios de violencia y garantizar el cuidado de los animales.
El reclamo por una fiscalía especializada
El caso reavivó el debate sobre las sanciones para quienes ejercen violencia contra los animales. Ana Laura cuestionó la legislación vigente y pidió herramientas judiciales específicas para investigar estos hechos.
"La ley que hoy tenemos, que es la 14.346, es una ley que prácticamente está obsoleta, una ley muy antigua", sostuvo. También mencionó el proyecto conocido como Ley Lola y reclamó mayor especialización de los organismos judiciales.
"Nosotros necesitamos una fiscalía animal, necesitamos que haya abogados especializados en el tema y que las leyes y las condenas sean realmente condescendientes con la gravedad de los hechos que cometen", expresó.
Mientras avanza la investigación, la prioridad de los proteccionistas sigue siendo la recuperación de Negrita. "Hay muchas personas dispuestas a adoptarla, nos han estado escribiendo, pero primero tenemos que ver que ella salga del riesgo de vida. Hasta el momento tiene una voluntad inmensa de vivir", concluyó Ana Laura.