Veinte años después del peor viaje de ECOS, el mensaje de Diego Molina sobre el 8 de octubre

Veinte años después del choque que se llevó a su esposa y a nueve estudiantes de ECOS, Diego Molina sigue organizando el recital que sostiene la tarea solidaria de Mariana. Lo que dice sobre el tiempo, la Justicia y el 8 de octubre.

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Veinte años después del peor viaje de ECOS, el mensaje de Diego Molina sobre el 8 de octubre
Veinte años después del peor viaje de ECOS, el mensaje de Diego Molina sobre el 8 de octubre

Diego Molina tenía 37 años cuando un llamado de madrugada le cambió la vida para siempre. Su esposa, la psicóloga Mariana Boyé, había subido a un micro rumbo a Buenos Aires después de acompañar a alumnos del colegio ECOS en un viaje solidario a Chaco. Nunca llegó. El 8 de octubre de 2006, cerca de Margarita, Santa Fe, el ómnibus chocó de frente contra un camión y doce personas murieron, entre ellas Mariana y nueve estudiantes. Veinte años después, Molina habla de lo que vino después.

"El 8 de octubre es un día de laburo"

Lejos de encerrarse en el dolor, Molina convirtió la fecha en una jornada de acción. En el primer aniversario, en 2007, llegó a las nueve de la mañana al estadio Obras y se fue a las siete de la tarde. Diez horas colgando carteles, recibiendo donaciones, organizando todo. "Para nosotros, desde el primer día, el 8 de octubre fue un día de laburo", dice hoy, a los 57 años.

Ese ritual sigue vivo. Cada año, los días previos al aniversario los ocupa en reuniones, entrevistas y encuentros con músicos. Él toca la guitarra y suele subir al escenario para interpretar "8 de octubre" junto a León Gieco y Los Tipitos, o para acompañar a Los Auténticos Decadentes en algún tema.

¿Conserva recuerdos precisos de aquella noche? "Sí, tengo un registro de lo que fue esa noche, esa madrugada, el viaje a Margarita...", responde, aunque prefiere no entrar en detalles.

Consultado sobre si el tiempo ayuda a olvidar, Molina es tajante: "Yo no creo que ayude a olvidar. Mi viejo falleció en 2000 y yo no me olvido de mi viejo. Creo que el tiempo ayuda a sanar un montón de cosas. Pero no es solo el tiempo: es la amistad, la posibilidad de formar una nueva pareja, seguir creciendo, la terapia... El tiempo es lo que transcurre mientras vamos viviendo y lo vamos llevando".

Mariana, la psicóloga que eligió ir

Diego y Mariana se conocieron en un campamento en 1993. Él era profesor de Educación Física; ella estaba por empezar quinto año en el colegio Dámaso Centeno. Se pusieron de novios, se casaron cinco años después y se mudaron a Flores, el barrio donde él se crio.

Mariana se recibió de psicóloga en 2005 y enseguida entró al departamento de Psicopedagogía del colegio ECOS. Para Diego, era "una chica muy normal, muy comprometida y apasionada con su trabajo. Y muy compañera".

Cuando surgió la posibilidad de acompañar a los alumnos en el viaje solidario a Chaco, no lo dudó. Era su primera vez. Preparó una charla sobre educación sexual y se entusiasmó con el proyecto. "Ella quería ir, le gustaba mucho el proyecto. Le encantaba, así que no había por qué no ir", recuerda Diego.

La noche que no terminó nunca

Esa semana, Diego también había viajado de campamento por trabajo. Volvió antes por un cólico renal. El domingo a la noche, un llamado le avisó que había habido un accidente. Intentó comunicarse con Mariana y no pudo. Se fue al colegio y se sentó en el escritorio del director a recibir llamados y reunir los partes médicos, porque los chicos habían sido derivados a distintos hospitales.

Después llamó al hermano de Mariana y le dijo que tenían que viajar. Lo pasaron a buscar con los padres de ella y partieron hacia Santa Fe. Sobre lo que encontró al llegar, Molina prefiere no hablar. "Hasta ahí", marca un límite.

La causa judicial reconstruyó lo que pasó esa madrugada en el kilómetro 689 de la ruta nacional 11. El micro de dos pisos regresaba de la escuela El Paraisal, en Chaco. Un camión Fiat Iveco que circulaba en zigzag, conducido por Ángel Soto, alcoholizado, se cruzó en el camino. Oscar Atamañuk, chofer del ómnibus, giró hacia la izquierda e invadió el carril contrario, una maniobra que la Justicia consideró imprudente. El impacto fue frontal.

Murieron Mariana y nueve estudiantes: Benjamín Bravo, Daniela D'Agostino, Federico Ecker, Julieta Giataganellis, Delfina Goldaracena, Justine Hartman, Nicolás Kohen, Lucas Levin y Julieta Posilovic. También fallecieron Soto y su acompañante, Hugo Fabián Albrecht. En total, doce víctimas fatales. Los heridos fueron derivados a distintos centros de salud.

Mariana viajaba en la planta baja del micro. "Había tres adultos jugando al truco con tres chicos, el resto estaba arriba. De las seis personas que estaban abajo, Mariana fue la única que se fue", cuenta Diego.

De la tragedia a Conduciendo a Conciencia

A los pocos meses, Diego se acercó a otros familiares de víctimas. El vínculo empezó por una alumna suya, Camila, cuya prima Julieta había muerto en el choque. Los padres de la adolescente lo invitaron a una reunión. De esos encuentros nació Conduciendo a Conciencia, la asociación civil que reúne a familiares y amigos y que combina la prevención de siniestros viales con el apoyo a escuelas del norte del país.

"Lo más importante que sucede a través de Conduciendo a Conciencia, de este grupo de padres, es que nos pusimos como meta que esto no vuelva a ocurrir. Cero víctimas por siniestros viales", explica Diego. La organización impulsó un petitorio para la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y decidió continuar la tarea solidaria que Mariana y los chicos habían empezado.

Sobre el dolor, Molina es claro: "El dolor siempre ha sido para nosotros algo muy privado, muy íntimo, y siempre hemos cuidado mucho eso. Se comparte dentro de cada familia y, a veces, entre nosotros". Y agrega que, a los dos o tres años, el foco se corrió: "Empezamos a hablar más del Día del Estudiante Solidario y del valor de la vida que de la pérdida".

La idea del recital surgió seis meses después del choque, en una movida de padres en la esquina del colegio. Ahí estaban Luis Alberto Spinetta, León Gieco y Ricardo Mollo. Spinetta era papá del colegio. De esos encuentros nació la posibilidad de armar un show en Obras. Los Auténticos Decadentes produjeron el recital durante doce años, invitando artistas y sosteniendo la organización.

Hoy, lo recaudado sostiene doce escuelas. "Cada mango es un plato de comida", dice Diego. Desde 2019, por una idea de León Gieco, se cobra entrada y se compra directamente en los mayoristas de cada zona, lo que abarata costos. Este año, además, volverá el camión para recibir donaciones en la puerta del Teatro Ópera.

Una Justicia que llegó tarde

La causa judicial avanzó a paso lento. Hubo una primera absolución del chofer del micro, luego anulada, condenas revisadas y una declaración de prescripción. En julio de 2019, la Corte Suprema dejó sin efecto la sentencia que había cerrado el proceso y ordenó un nuevo pronunciamiento. En octubre de 2020, Oscar Eduardo Atamañuk fue condenado por homicidio culposo múltiple a tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación para conducir. La condena quedó firme en julio de 2023, cuando la Corte declaró inadmisible el recurso de la defensa.

"El juicio penal fue una mierda. Se terminó de definir en 2023, diecisiete años después. La Justicia que llega tarde no es justicia", dice Molina. Y apunta a una cadena de responsabilidades: "Estaban vendiendo alcohol en la ruta, no hubo control policial, el tipo pasó un peaje completamente alcoholizado, hubo llamados a la Policía y no actuaron... Hay una cadena de responsabilidades".

Una nueva familia y el recuerdo que sigue

Diego volvió a casarse y tuvo un hijo, Joaco. Desde chico lo llevó a los recitales del 8 de octubre. "A los seis, siete años, le conté qué era Conduciendo a Conciencia, quién era Mariana, quiénes eran mis amigos", recuerda. Tiene una foto de cuando Joaco tenía tres años, a cococho, el día que le tocó hablar en el escenario.

Con Edu, el hermano de Mariana, sigue siendo muy amigo. Hace unos meses se juntaron y Edu le propuso a Joaco ir a comer hamburguesas a Carlitos. El nene respondió: "Sí, sí. Mi papá tiene una foto con Carlitos y con Mariana". Para Diego, esa respuesta fue un regalo: "Sentir la presencia de Mariana en esa historia. Ella está ahí".

Con tres de los papás de las víctimas, Diego tiene un grupo. Comen, se van de viaje, recorren el país. Estuvieron en El Chaltén, en Ushuaia, en El Bolsón. "Hoy no nos une Conduciendo a Conciencia: Conduciendo a Conciencia está dentro de esa amistad. Me parece mucho más lindo y mucho más duradero que lo que nos une sea una relación de cariño", cierra.

Este año, al cumplirse veinte años de la tragedia, el recital será el 8 de octubre a las 21 en el Teatro Ópera. Bajo el lema "Ser semilla", reunirá a León Gieco, Los Auténticos Decadentes y Eruca Sativa, entre otros. Las entradas están disponibles por Ticketek y en la boletería del teatro.

NdR: Molina contó que las imágenes del micro accidentado les causan dolor a él y a los familiares de las víctimas. Por respeto a ese sentir, decidimos no incluirlas en esta nota.

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