Héctor Muñoz se gana la vida con la soldadura y la electricidad, y su auto es parte de su herramienta de trabajo. Aun así lo puso en juego: necesita juntar el dinero para un tratamiento para Dylan, su hijo de 15 años. La movida que prepara para el 21 de noviembre...
Héctor Muñoz se dedica a la soldadura, el mantenimiento y la electricidad. Su auto no es solo un vehículo: es su herramienta de laburo. Aun así, decidió ponerlo en juego. Lo rifa para costear un tratamiento que, según le informaron, podría ayudar a su hijo Dylan, de 15 años, diagnosticado con autismo a los dos años y medio.
La campaña solidaria apunta a reunir el dinero necesario para que el adolescente acceda a una terapia en Córdoba. La próxima movida será un bingo el sábado 21 de noviembre, de 19 a 23:30, en el Gimnasio Municipal N.º 4, sobre diagonal Gutiérrez. El sorteo del rodado está previsto para las 21:30 y se hará por la Lotería Nacional Nocturna.
En diálogo con el programa Tardes con Voz, Héctor repasó el recorrido familiar: durante casi una década viajaron desde Valcheta a distintas ciudades buscando terapias y atención especializada. Pasaron por Bariloche, Neuquén, Cipolletti y San Antonio Oeste hasta que decidieron echar raíces en esta ciudad.
Lo que Dylan encontró en Bariloche
“Él acá por suerte logró encontrar todo esto. En el hospital tiene su neuróloga, su psicóloga. Actualmente está asistiendo a la Escuela N.º 6, ahí tiene una contención, es muy importante. Está haciendo cocina él ahora”, contó el padre.
Con esos acompañamientos ya en marcha, la familia empezó a buscar alternativas complementarias. En diciembre del año pasado comenzaron a investigar el tratamiento en Córdoba y contactaron a otras familias cuyos hijos ya lo habían hecho. También pidieron que la psicóloga de la clínica cordobesa hablara con la profesional que atiende a Dylan en Bariloche.
“Después de tener todos esos hilos ya conectados, decidimos vender el auto que teníamos para hacer el tratamiento. Esto no se pudo en su momento, está muy difícil para vender un auto de contado. Entonces surgió esto, por consejo de un escribano, hacer una rifa”, explicó.
Los números que no cierran
La venta de números viene más lenta de lo que esperaban. Al principio se propusieron colocar 750, pero con la actualización del presupuesto esa cantidad ya no alcanzaría para cubrir el costo total.
Antes de la rifa probaron con una peña, que no tuvo la convocatoria esperada y terminó con pérdidas. Lejos de bajar los brazos, siguieron adelante.
“Había que intentarlo. Y después seguimos con el tema de la rifa del coche”, señaló.
Según detalló, el presupuesto inicial del tratamiento era de 8.600 y luego se actualizó a 9.200, aunque la entrevista no precisa la moneda de esos importes. Además, debe reunir el 35 % para conseguir un turno, y los valores pueden variar según cuándo se concrete la reserva.
El tratamiento se haría en Córdoba a lo largo de aproximadamente un mes y medio. El esquema informado contempla 30 días de actividad de lunes a viernes, con descansos los fines de semana. A eso hay que sumarle el alojamiento y la permanencia en esa ciudad, y después la continuidad de las terapias para sostener los avances que Dylan pueda lograr.
Héctor describió la intervención como un procedimiento con electrodos que, según la información que recibió, buscaría estimular la actividad y las conexiones neuronales. También le mencionaron posibles cambios en la comunicación, en la relación con otras personas y en la alimentación. Esas expectativas forman parte del relato familiar y no constituyen una garantía de resultados para el adolescente.
“El auto es lo de menos”
Desprenderse del vehículo le complica el día a día laboral, aunque aclara que tiene otro auto más antiguo para moverse. Cuando habla de Dylan, la cuenta cambia.
“Si yo logro que el nene pueda hablar bien, si yo logro que el nene pueda relacionarse mejor con la gente y con esto gana un poco de independencia para el día que uno no esté, te imaginás que el auto es lo de menos”, expresó.
Detrás de esa frase hay una preocupación que atraviesa a muchas familias que acompañan a personas con necesidades de apoyo durante toda la vida: qué pasa cuando los padres ya no están.
“Nosotros no somos eternos y el día que uno no esté, el nene va a andar por casa de sus hermanos, en la casa de algún pariente, y eso es lo que uno intenta evitar”, dijo. Por eso su expectativa es que Dylan gane autonomía.
Héctor aclaró que la campaña no se limita a comprar un número. Quienes no puedan hacerlo también pueden sumar un aporte económico o comunicarse para interiorizarse sobre el tratamiento y el destino de los fondos.
“Todo suma, todo ayuda”, afirmó.
Cómo colaborar
El bingo solidario será el sábado 21 de noviembre, de 19 a 23:30, en el Gimnasio Municipal N.º 4, sobre diagonal Gutiérrez. A las 21:30 se sortea el auto por la Lotería Nacional Nocturna.
Para comprar números, pedir cartones de bingo, hacer un aporte o consultar sobre la campaña, Héctor dejó su teléfono personal: 2944 694720.
También informó el alias para transferencias: el nene.614, a nombre de Héctor Muñoz. Pidió prestar especial atención al punto que separa las palabras de los números, porque algunas personas transfirieron a una cuenta equivocada usando un alias parecido. Ante cualquier duda, recomendó comunicarse directamente con él para confirmar los datos antes de depositar.