Vendían drogas por la ventana de una casa en Salta: la condena que dejó la causa abierta
¿Qué encontraron en la casa de Villa Belgrano que terminó con una condena y dejó a una pareja en la mira?
Una investigación por denuncias anónimas en Villa Belgrano terminó con una mujer condenada a cuatro años y dos meses de prisión efectiva por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. La causa, sin embargo, sigue abierta para otras dos personas.
La condenada es María Cleofé Cala, señalada como la proveedora de las sustancias que una pareja comercializaba desde su domicilio. La sentencia se dictó mediante un procedimiento abreviado, con su consentimiento y el acuerdo de las partes.
En la audiencia intervino el fiscal Gustavo Torres Rubelt, de la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad (UFINAR), en representación del Ministerio Público Fiscal.
El kiosco de la ventana
La investigación se puso en marcha a partir de avisos anónimos que alertaban sobre la venta de drogas en una vivienda de calle Deán Funes al 1300, en el barrio Villa Belgrano.
Los pesquisas realizaron vigilancias, filmaciones, escuchas telefónicas y controles a compradores. Esas tareas permitieron documentar las maniobras de comercialización, que se concretaban principalmente a través de una ventana de la casa.
El análisis de las comunicaciones y los seguimientos estableció que Cala abastecía a la pareja, que después fraccionaba y vendía las sustancias desde el inmueble.
Qué se secuestró en los allanamientos
Los procedimientos se llevaron a cabo el 4 y el 5 de septiembre. En una habitación que utilizaba Cala en Villa María Esther, los efectivos incautaron 584 gramos de marihuana y 54 gramos de cocaína.
También se encontraron balanzas de precisión, dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa. Las pruebas recolectadas derivaron en el acuerdo de juicio abreviado y en la sentencia de prisión efectiva contra la mujer.
La pareja imputada y el uso de una menor
La condena de Cala no cierra la causa respecto de los otros dos imputados. Se trata de una pareja acusada provisionalmente de comercialización de estupefacientes agravada por valerse de una menor de edad.
Según la investigación, una hija menor de la mujer habría sido utilizada para entregar sustancias a los compradores. Esa presunta intervención es la que fundamenta la agravante atribuida a ambos.
La adolescente no aparece señalada como acusada en la información difundida, sino como una persona de la que los adultos se habrían valido para concretar las entregas.
La situación de la pareja deberá resolverse en la continuidad del proceso. La sentencia contra Cala no constituye una condena para los otros imputados.