Vendían una pistola por WhatsApp y el comprador resultó ser la policía
Se hicieron pasar por compradores y los citaron en Icaño. Lo que encontraron dentro de la camioneta dejó al descubierto una red de venta ilegal de armas.
Un operativo encubierto en Icaño terminó con el secuestro de un arma de fuego que se comercializaba ilegalmente a través de grupos de WhatsApp. Los agentes se hicieron pasar por compradores y lograron interceptar a tres sospechosos.
La investigación estuvo a cargo de la División Robo y Hurto del Departamental N° 18 de Herrera, que venía monitoreando la actividad en entornos digitales. Allí detectaron la oferta de una pistola a potenciales compradores, una modalidad que genera creciente preocupación entre las autoridades.
Con las pruebas reunidas, los uniformados pactaron un encuentro con los vendedores. En ese contexto, interceptaron una camioneta en la que se movilizaban tres hombres. Durante el procedimiento, los ocupantes exhibieron una pistola marca Bersa Thunder calibre 22, junto a cargadores compatibles y munición lista para su uso.
¿Qué falló en la documentación?
Al verificar la situación legal del arma, los efectivos detectaron una inconsistencia determinante: si bien existía documentación, la pistola estaba registrada a nombre de una persona que no se encontraba presente, lo que invalida su portación, traslado y eventual comercialización por parte de los implicados.
Ante esta situación, la fiscal de turno ordenó el secuestro inmediato del arma y de los proyectiles, que fueron trasladados a la Unidad Fiscal bajo estricta cadena de custodia.
Los tres hombres fueron identificados y quedaron supeditados a la causa, mientras avanza la investigación para determinar el origen del arma y su posible vinculación con otros hechos delictivos.