Vendió rifas y hasta mallas usadas para llegar al Mundial: la historia de la gimnasta cordobesa que debuta en los Juegos Suramericanos
Ocho títulos nacionales, un Mundial en Alemania y una lista de gastos imposibles de cubrir sola: así fue el camino de Celeste D'Arcángelo antes de llegar a los Juegos Suramericanos de Santa Fe. Este viernes debuta, pero el dato que más llama la atención no pasó en la colchoneta.
Celeste D'Arcángelo tenía apenas cinco años cuando se subió por primera vez a una colchoneta de gimnasia rítmica. Sus padres, cuentan, buscaban que gastara energía: era hiperactiva. Casi dos décadas después, la cordobesa de 23 años se prepara para representar a la Argentina en los Juegos Suramericanos de Santa Fe, donde debutará este viernes en la competencia de gimnasia rítmica.
El camino no fue sencillo. La disciplina combina danza, expresión corporal y destreza con implementos como cinta, aro, pelota, mazas y cuerda, y exige años de preparación. "La edad en la que yo arranqué es la que se suele recomendar para iniciarse en este deporte ya que es muy exigido, tiene ciertas características que hay que ir aprendiendo con mucho tiempo", explicó la atleta en diálogo con TN.
Los resultados llegaron: se consagró campeona nacional de gimnasia rítmica en ocho oportunidades, un logro que mantiene vigente. Ahora busca sumar una medalla para la delegación argentina en el torneo continental.
El Mundial que casi no juega
Hace apenas un mes, D'Arcángelo cumplió uno de sus grandes sueños: competir en el Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica, que se disputó en Alemania. Pero la clasificación deportiva fue solo el primer paso. Para viajar necesitaba cubrir pasajes, hospedaje, inscripción y hasta los gastos de su propia entrenadora.
"Desde que me enteré que había clasificado al Mundial, aproximadamente unos tres meses antes, empecé a buscar apoyo porque es un torneo en el que te piden todo con anticipación", relató. La respuesta llegó desde varios frentes: la Confederación de Gimnasia, sponsors y una campaña en redes sociales que se viralizó.
Sin embargo, la gimnasta también puso el cuerpo. "Vendí rifas, aparatos, mallas que no uso más y hasta hablé con marcas de supermercados para ver si me podían patrocinar en algo. De a poco se logró", reconoció. Sobre el apoyo recibido, agregó: "Fue un proceso muy largo en el que por suerte se sumó mucha gente y se terminó haciendo bastante fácil".
"Va a ser una súper fiesta"
El debut en los Juegos Suramericanos tendrá un condimento especial para la cordobesa: competirá en su país, con público propio. "Estoy muy contenta que sea en mi país, me emociona mucho ver gente conocida en todos lados. Creo que mañana va a ser una súper fiesta, me emociona mucho y me pone contenta para competir. Espero que el público venga con toda su energía a apoyarnos", cerró.