Venía cada seis meses desde Suecia a San Juan y nadie entendía por qué: la respuesta del embajador
¿Por qué el embajador de Suecia ya viajó tres veces a San Juan en apenas un año y medio? Lo que dijo sobre la provincia y el detalle que cambia la mirada sobre las inversiones.
El embajador de Suecia en Argentina, Torsten Ericsson, volvió a pisar San Juan este martes y lo hizo con una confesión que resume el momento de la provincia: en apenas un año y medio ya viajó tres veces. La excusa formal fue la Iniciativa Minera Sueca, una jornada que reunió en el hotel del Bono a empresarios, proveedores y funcionarios locales con el ecosistema del país nórdico. Pero el motivo de fondo quedó claro en cada panel.
"Suecia es un país minero", arrancó Ericsson para explicar por qué su nación puso los ojos en esta provincia. Según dijo, la actividad forma parte de la historia sueca desde sus orígenes y le permitió desarrollar una industria de proveedores con alcance internacional. "Queremos ofrecer nuestras experiencias, nuestras tecnologías, soluciones e integrar la sustentabilidad en la oferta", afirmó.
El embajador fue directo al punto cuando le preguntaron por qué eligieron San Juan y no otro distrito. "Hay que ir a donde está la minería, que no es en Buenos Aires. Es en San Juan", sostuvo. Para el diplomático, la provincia se convirtió en "el principal centro del desarrollo minero argentino".
Las empresas suecas que ya desembarcaron
La presencia sueca no es una promesa a futuro. Ericsson recordó que varias compañías de su país ya operan en territorio sanjuanino y mencionó dos casos concretos: Sandvik y Scania, que abrieron nuevas instalaciones en la provincia. "Las empresas suecas, muchas ya están presentes en San Juan de una manera u otra, pero cuando está incrementando el interés y las operaciones, es necesario tener representación local", explicó.
El objetivo de esas inversiones, según el embajador, es mejorar el soporte y el servicio a las operaciones mineras que ya usan maquinaria y vehículos de esas marcas. "Estoy convencido de que va a venir más y más de ese tipo", anticipó sobre futuras inversiones.
Además de la venta de equipos, Suecia tiene líneas de financiamiento para la exportación de tecnología y programas de cooperación. Ericsson detalló que los créditos están atados a la compra de productos y servicios de empresas suecas —máquinas, perforadoras, vehículos y servicios asociados—, pero también hay proyectos de capacitación financiados con fondos de cooperación, algunos junto al PNUD, que pueden aprovechar firmas locales. A eso se suma el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo, que desarrolla estudios y capacitaciones en Argentina.
Qué dicen desde Suecia sobre el RIGI
Consultado por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), Ericsson aclaró que las empresas suecas no son compañías extractivas y por eso no son beneficiarias directas. "Sin embargo, pueden beneficiarse indirectamente si el RIGI genera nuevas inversiones", señaló.
"Si el RIGI resulta en nuevas grandes inversiones y lo que hemos visto con Vicuña y Los Azules, hay varios proyectos, eso genera inversiones para bienes, demanda para los proveedores que son las empresas suecas también", explicó. También valoró el mecanismo de resolución de conflictos del régimen y la posibilidad de recurrir a tribunales internacionales en determinadas circunstancias. "Eso aporta previsibilidad y seguridad para las inversiones", afirmó.
Una apuesta que se mide en décadas
La mirada sueca no es de corto plazo. "En la minería hay que pensar en los tres plazos juntos", dijo Ericsson, y puso como ejemplo el proyecto Vicuña —el joint venture que Lundin y BHP desarrollan en San Juan—, con una proyección de al menos 70 años de vida operativa.
El embajador contó que esta fue su tercera visita a la provincia en un año y medio: la primera fue con una delegación de agencias suecas, la segunda con empresarios y ahora por la Iniciativa Minera Sueca. Destacó especialmente la disposición del Gobierno de San Juan para trabajar con actores extranjeros y buscar inversiones y conocimiento para desarrollar los recursos naturales.
Minutos antes, otro expositor, Mikael Johansson, director del programa global de minería, había puesto los números sobre la mesa: Suecia representa cerca del 1% de la producción minera mundial, pero tiene un lugar privilegiado por su experiencia en productividad, automatización, electrificación y sustentabilidad. El país tiene minas activas de oro y otros metales preciosos, potencial sin explorar de tierras raras y un ecosistema de más de cien empresas proveedoras, entre ellas Ericsson, Epiroc, SKF y Scania. También avanza en acero verde y en pruebas de automatización y electrificación de equipos.
El dato que termina de explicar el interés: Argentina fue incorporada al mapa prioritario de Suecia para la cooperación en minerales críticos y metales básicos. En otras palabras, el país nórdico ya trata a San Juan como un socio para el desarrollo minero, y sus empresas empezaron a ampliar presencia para acompañar ese crecimiento.