El Niño divide las aguas en Misiones: mientras castiga a varias economías regionales, en la yerba mate promete revertir años de sequía. Pero hay otra pelea que le pega directo al bolsillo del productor y no viene del clima.
Después de años de sequía que castigaron al sector, los productores yerbateros de Misiones observan un cambio que podría revertir su suerte. El Niño, que en otras economías regionales ya causó estragos, esta vez jugaría a favor del cultivo de yerba mate, según anticipó un referente de la actividad.
“A diferencia de otros sectores, El Niño en la producción yerbatera va a significar un muy buen año, porque nosotros veníamos con cuatro años o más de una sequía catastrófica, histórica”, sostuvo Guido Rem, presidente de la Cooperativa Agrícola Ruiz de Montoya, en diálogo con Primera Edición.
El dirigente explicó que las condiciones climáticas previas obligaron a los productores a atravesar temporadas de rendimientos magros. “Eso hizo que las plantaciones se mueran o nos den un rendimiento bajo”, recordó.
Ahora, en cambio, el panorama es otro: “Lo que estamos viendo es una brotación extraordinaria producto de que la planta tiene suficiente agua”.
Rem fue más allá y se animó a proyectar lo que puede venir: “Si las condiciones se siguen dando así y El Niño se extiende hasta marzo-abril del año que viene, tenemos la expectativa de una gran producción de hoja verde en la provincia”.
Una cooperativa con historia y peso regional
La entidad que preside Rem cumplió 73 años el 27 de septiembre último. Durante una recorrida del diario por sus instalaciones, el dirigente subrayó el rol que la cooperativa mantiene en la economía de la zona: “Continúa siendo un actor fundamental para la economía regional y el acompañamiento de los productores de té y yerba mate”.
“Nosotros somos un poco el alma mater de nuestro pueblo y las ciudades de los alrededores”, expresó, al destacar el alcance de la institución no solo en Ruiz de Montoya sino también en Jardín América, Capioví, Puerto Rico y Garuhapé.
Ese impacto, según Rem, se traslada de manera directa a las familias productoras y a la actividad económica de toda la región. “Cuando la cooperativa anda bien, en toda la economía de nuestra zona, de nuestra región, se nota, o sea, repercute directamente en todas las demás áreas. Cuando ocurre lo contrario también es evidente”, afirmó.
En la actualidad, la cooperativa recibe la producción de sus asociados, tanto de yerba mate como de té, y se encarga de elaborar y comercializar ambos productos. Ese esquema permite agregar valor a la materia prima y participar de cada etapa del proceso productivo.
La “guerra” de las grandes marcas y el productor que paga el costo
Sin embargo, el escenario económico actual y la desregulación del sector traen dificultades, sobre todo para las cooperativas más chicas, reconoció Rem.
“En el caso de la yerba mate, la disputa comercial entre las grandes marcas termina perjudicando directamente al productor”, señaló.
Y profundizó: “Somos víctimas de una guerra que está desatada entre las dos grandes marcas líderes, que encima no son de Misiones, que se pelean por el mercado interno y entonces, como pelean justamente el liderazgo, bajan los precios o no aumentan los precios en góndola. Y directamente quien paga el plato es el productor”.
Frente a ese panorama, la cooperativa apuesta a diferenciarse por la calidad. Rem contó que su yerba mate tiene 24 meses de estacionamiento natural, un proceso que implica un costo financiero importante pero que le otorga características que la hacen “sobresalir”.
“Es una yerba que no produce acidez, que es muy suave, muy duradera, a diferencia de las yerbas que son de cámara”, destacó.
El debate por la sobreproducción y la caída de la zafra
Otro de los puntos que inquietan al sector es la situación de la producción primaria. Rem cuestionó las versiones sobre una supuesta sobreproducción de yerba mate y aseguró que los números muestran otra realidad: la cooperativa registró una disminución cercana al 20% en su producción respecto de la zafra anterior.
“Sobreproducción nada, lo que pasa es que suplen por ahí el tema con yerbas que traen de Brasil o de Paraguay y eso ¿a quién perjudica? Al productor misionero”, afirmó Rem.



