Verano con más lluvias en San Juan: lo que puede pasar en los racimos de uva
Un verano con más lluvias tiene en vilo a los viñedos de San Juan: desde el INTA ya advierten por lo que puede aparecer en los racimos y por las fincas que nadie atiende. ¿Qué zonas quedan en el centro del problema?
El pronóstico de un verano con abundantes lluvias encendió una señal de alerta entre los productores vitivinícolas de San Juan. La mayor humedad en los cultivos podría favorecer la aparición y propagación de hongos y enfermedades en los racimos de uva, advirtieron desde el INTA.
La directora del organismo, Mónica Ruiz, explicó que los productores conocen este tipo de manejo y deberán permanecer especialmente atentos a las condiciones climáticas de la próxima temporada.
“Los productores toda la vida han hecho este tipo de manejo en la vid, lo conocen perfectamente. Solamente hay que estar más atentos a estas condiciones ambientales”, señaló Ruiz.
La especialista indicó que un verano con mayor cantidad de lluvias podría generar una mayor incidencia de enfermedades, debido al incremento de la humedad en los cultivos.
Condiciones excepcionales
Ruiz advirtió que se trataría de condiciones ambientales excepcionales, por lo que podrían aparecer situaciones que hasta el momento no hayan sido frecuentes en la producción local.
“Van a ser condiciones excepcionales que se van a dar en esta temporada. Pueden aparecer algunas cuestiones que no tengamos todavía en claro y que sea esta la primera vez que aparece”, explicó.
Control de plagas: la apuesta regional
La directora del INTA también puso el foco en el plan de erradicación de plagas y destacó la necesidad de un trabajo coordinado entre los productores y el Estado.
Según explicó, las acciones individuales de cada productor pueden no ser suficientes cuando se trata de controlar una plaga que afecta a distintas fincas de una misma zona. Por eso, consideró fundamental avanzar con un control a escala regional, que abarque tanto el Valle de Tulum como el Valle de Jáchal.
“El productor tiene que aportar su granito de arena para que esto funcione, pero también es fundamental este control macro que va a tratar todo el Valle de Tulum y también el Valle de Jáchal”, sostuvo.
Fincas abandonadas, un foco de preocupación
Uno de los principales inconvenientes señalados por Ruiz son las fincas abandonadas, que pueden convertirse en reservorios de plagas y dificultar el trabajo del resto de los productores.
En esos establecimientos, al no realizarse los tratamientos correspondientes, las plagas pueden mantenerse y posteriormente afectar a otros cultivos.
“Tenemos algunos problemas con fincas que están abandonadas y esas fincas abandonadas son reservorios de las plagas”, explicó Ruiz.
Ante este escenario, destacó que el plan de control busca generar una intervención conjunta y masiva que permita actuar sobre el problema en las distintas fincas y no solamente de manera individual.
Con un verano que podría presentar mayores precipitaciones, desde el sector productivo remarcan la necesidad de reforzar la prevención y el monitoreo de los viñedos para reducir el impacto de enfermedades que puedan afectar la próxima temporada.