Vereda tomada en Camino del Perú: una combi obliga a los peatones a bajar a la calle
Vecinos de San Miguel de Tucumán están hartos: una combi convirtió su vereda en un estacionamiento privado. ¿Hasta cuándo tendrán que caminar por la calle?
Un comerciante de San Miguel de Tucumán convirtió la acera en su estacionamiento privado, generando indignación entre los vecinos que deben arriesgarse en la calzada. La situación, denunciada por un lector a través de WhatsApp, se repite en la intersección de Camino del Perú y Frías Silva, sobre la acera Este. Las imágenes muestran una combi utilitaria estacionada completamente sobre la vereda, ocupando el espacio peatonal.
El denunciante asegura que este hecho no es aislado, sino que se viene repitiendo desde hace varios días. El vehículo, según su relato, no se ubica frente al local de su dueño, dedicado a la venta de bebidas, sino sobre veredas linderas.
Esta ubicación genera un malestar creciente entre los frentistas de la zona, quienes ven cómo el espacio público es apropiado para uso particular. El problema se agrava en un sector de alto movimiento vehicular, donde el tránsito peatonal queda completamente obstruido.
¿Qué reclaman los vecinos?
El ciudadano que realizó la denuncia afirmó haber realizado reclamos reiterados ante la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Hasta el momento, según su versión, no ha obtenido una solución concreta al problema.
Los vecinos piden que se realicen controles efectivos para garantizar el respeto por el espacio público. Su principal preocupación es la seguridad, ya que la obstrucción obliga a las personas, incluyendo adultos mayores y niños, a caminar por la calle.
La falta de respuesta de las autoridades municipales ante estos reclamos incrementa la frustración de los residentes. Esperan que la publicación de las imágenes acelere la intervención de los organismos correspondientes para liberar la vereda.
La combi, al ocupar toda la acera, no deja espacio alguno para el paso de peatones. Esto representa una clara violación a las normas de tránsito y convivencia urbana, que reservan las veredas exclusivamente para la circulación de personas.
La persistencia del problema sugiere una falta de controles regulares en la zona. Los habitantes confían en que la difusión de este caso sirva como precedente para evitar que otras personas sigan el mismo ejemplo.
El reclamo vecinal pone el foco en una problemática común en varias partes de la ciudad: la apropiación indebida del espacio público. La solución, según los afectados, pasa por una mayor presencia y acción de las autoridades de control.