Verna plantó a Ziliotto en el Consejo del PJ y ya prepara el próximo golpe para el 17 de octubre
El Consejo Provincial del PJ se reunió este lunes con todas las líneas internas, menos una: los consejeros que responden a Carlos Verna no aparecieron. La jugada no parece casual y ya apuntan a lo que puede pasar el 17 de octubre, cuando el peronismo celebre el Día de la Lealtad. ¿Se repetirá el vacío?
Carlos Verna volvió a mover sus fichas y esta vez lo hizo con una ausencia que pesa: los consejeros que le responden no se presentaron en la reunión del Consejo Provincial del Partido Justicialista, que se desarrolló este lunes por la tarde. La cita arrancó a las 17 y contó con la presencia de todas las líneas internas, menos la del exgobernador.
El faltazo no fue un gesto aislado. En el peronismo pampeano lo leen como el anticipo de lo que vendrá el 17 de octubre, cuando el partido que conduce Sergio Ziliotto conmemore el Día de la Lealtad Peronista. La intención del vernismo sería repetir la jugada y hacer un vacío en el acto, esta vez en tándem con el intendente de Santa Rosa y referente de Fuerza Pampa, Luciano Di Nápoli.
Una interna que no da tregua
La movida profundiza la pelea por la conducción del PJ y por la sucesión de 2027. No es un episodio nuevo: en octubre de 2025, en plena elección legislativa, Verna había cuestionado públicamente al candidato a diputado nacional Abelardo Ferrán y a los principales funcionarios del gobernador. Aquellas declaraciones, hechas el mismo día de los comicios, cayeron muy mal en el oficialismo.
En junio de este año, la tensión volvió a estallar cuando los seis legisladores que responden a Verna se ausentaron de una sesión de la Cámara de Diputados y dejaron al oficialismo en minoría. A eso se sumaron las amenazas de denuncias penales contra funcionarios del Gabinete por la elaboración del pliego para licitar el área hidrocarburífera El Medanito, y los cruces recientes por el caso del bebé de Rancul, con acusaciones cruzadas sobre “funcionarios que no funcionan”.
El conflicto ya no pasa solo por la gestión o por la Legislatura. El eje es quién ocupará el primer lugar de la fórmula provincial, ya que Ziliotto no puede buscar otro mandato. En ese tablero, el gobernador conserva dos herramientas clave: la gestión y la conducción formal del PJ, que le da la capacidad institucional de ordenar el proceso electoral. Mientras tanto, recorre la provincia con reuniones del Consejo Provincial y mantiene su discurso de unidad, sin cerrar la puerta a una interna si no hay acuerdo.
Di Nápoli, en cambio, ya se movió. Hace meses trabaja para instalar su candidatura a gobernador, recorrió localidades del interior y sus dirigentes de confianza participaron de la construcción de Fuerza Pampa, el partido que consiguió personería jurídica en agosto y que tiene como cara visible al intendente de Lonquimay, Manuel “Manu” Feito, pero que dentro del peronismo se asocia al intendente capitalino. “No soy segundo de nadie”, repite Di Nápoli en su entorno, según pudo confirmar Diario Textual. Tampoco aceptaría competir en una interna porque, sostiene, no existen garantías.
La foto que encendió las alarmas
La segunda pieza que alteró el tablero fue la relación entre Verna y Di Nápoli. La fotografía de ambos, difundida por el exgobernador el 8 de septiembre, desató todo tipo de interpretaciones. No hay una definición pública que confirme una fórmula en común, pero la imagen dejó en claro que mantienen canales directos de diálogo y que Verna sigue teniendo peso para intervenir en la discusión.
Días después, dos intendentes identificados con el vernismo, Ariel Mauna (Chacharramendi) y Pablo Lázaro Muse (Rucanelo), abandonaron el PJ y se sumaron a Fuerza Pampa. La coincidencia temporal con la reunión de Verna y Di Nápoli fue leída como una señal de que el exgobernador avala esos movimientos o utiliza el nuevo partido como herramienta de presión sobre Ziliotto.
La secuencia se completó con otras apariciones: Verna también se mostró junto a Fernanda Alonso y, antes, con la vicegobernadora Alicia Mayoral. Las tres fotos se interpretaron como una demostración de que el exgobernador mantiene abiertas distintas puertas dentro del peronismo y no está dispuesto a quedar al margen de la pelea por la sucesión.
El acto del 17 de octubre llega en un momento delicado para el PJ pampeano, que convocó a todos sus sectores para mostrar unidad frente a la discusión sucesoria y al armado de una alianza opositora que reúne a la UCR, el PRO y La Libertad Avanza, entre otros espacios. La intención es que la foto sea de la “militancia”, con Ziliotto y el resto de las líneas internas. Falta saber quiénes estarán dentro de esa imagen y quiénes, otra vez, brillarán por su ausencia.