Verstappen estalla contra Red Bull: la explosiva crítica tras un viernes “desastroso” en China
El tetracampeón mundial no pudo esconder su frustración en Shanghái. ¿Qué está fallando en el hasta ahora imbatible Red Bull? Las declaraciones de Verstappen luego de quedar octavo revelan una crisis inesperada.
El inicio del Gran Premio de China de Fórmula 1 dejó una imagen inesperada: Max Verstappen, el dominador absoluto de las últimas temporadas, calificando en un lejano octavo lugar para la carrera Sprint. El piloto de Red Bull no ahorró calificativos para describir el rendimiento de su monoplaza, en una jornada que dejó al equipo con más preguntas que respuestas.
Tras la sesión clasificatoria del viernes en el Circuito Internacional de Shanghái, el neerlandés fue contundente. En diálogo con F1 TV, Verstappen explicó que el principal problema fue una falta de agarre generalizada que afectó todo el comportamiento del auto. “Sí, sin agarre. Honestamente, creo que ese es el mayor problema: sin agarre, sin balance, simplemente perdiendo muchísimo tiempo en las curvas, para ser sincero“, declaró el tricampeón mundial.
Según su análisis, este inconveniente base desencadenó una serie de otros problemas durante las vueltas rápidas. “Luego, por supuesto, debido a eso, empiezas a desencadenar otros pequeños problemas”, añadió. El piloto fue aún más específico sobre la raíz del mal desempeño: “El gran problema para nosotros es que el paso por curva está completamente fuera de lugar”.
¿Una clasificación con sabor a derrota?
El camino de Verstappen durante la clasificación Sprint (SQ) fue cuesta arriba desde el comienzo. En la primera fase (SQ1) apenas logró el undécimo puesto, aunque consiguió avanzar. Mejoró ligeramente en la SQ2, ubicándose noveno, y finalmente cerró la SQ3 en la octava posición. Incluso durante esa segunda tanda protagonizó un momento de tensión con una salida de pista en la última curva del trazado chino.
Lo más preocupante para el equipo podría ser la tendencia en las diferencias de tiempo. Mientras que en la SQ1 Verstappen quedó a 1.140 segundos del Mercedes de George Russell, quien marcó el mejor tiempo, esa brecha se amplió considerablemente en la fase final. En la SQ3, la distancia con el líder aumentó hasta 1.734 segundos.
Su compañero de equipo en Red Bull, Isack Hadjar, tampoco pudo brillar y finalizó en la décima posición, medio segundo por detrás del propio Verstappen. La sorpresa positiva de la sesión la dio Pierre Gasly, quien con su Alpine logró una destacada performance y se colocó por delante del neerlandés.
¿Se venía venir el problema?
Las señales de alarma para Red Bull no surgieron únicamente en la clasificación. Ya durante la única sesión de entrenamientos libres del fin de semana, el RB20 mostró falencias. En esa práctica, Verstappen terminó octavo, pero lo más elocuente fue la diferencia temporal: quedó a casi 1.8 segundos del mejor tiempo, que nuevamente fue establecido por George Russell con su Mercedes.
Este rendimiento contrasta fuertemente con la imagen de dominio absoluto que el equipo austriaco y su piloto estrella habían proyectado en años recientes. La adaptación al reglamento actual, que limita el potencial de desarrollo de los monoplazas, parece estar presentando desafíos inesperados incluso para el campeón reinante.
Con la carrera Sprint y la clasificación para el Gran Premio principal aún por disputarse, el equipo de Milton Keynes enfrenta una carrera contra el reloj para entender y corregir los problemas de agarre y balance que su piloto número uno describió de manera tan cruda. La pregunta que flota en el ambiente es si podrán revertir la situación o si China marcará el inicio de una lucha mucho más complicada de lo previsto.