Viajaba en un colectivo de línea con cinco panes marcados con un sello conocido: dónde terminó todo
¿Qué hacía un can antinarcóticos revisando un colectivo de línea en la ruta 3? El hallazgo que terminó con un detenido y la droga que nunca llegó a Bariloche.
Un control vehicular de rutina sobre la ruta nacional 3 derivó en el decomiso de más de cinco kilos de cocaína que viajaban en un colectivo de una empresa regional con destino final en San Carlos de Bariloche. El operativo, a cargo de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), terminó con un detenido y una investigación que sigue bajo estricto hermetismo.
El procedimiento se extendió entre la noche del sábado 12 y la madrugada del domingo 13 de este mes, a la altura del kilómetro 1152, en cercanías de San Antonio Oeste. La droga estaba repartida en cinco panes de aproximadamente un kilo cada uno, todos con el sello del "Delfín" grabado, según indicaron fuentes judiciales.
El rol del can y del escáner
Fuentes del caso señalaron que el trabajo conjunto entre un can antinarcóticos y un escáner portátil fue clave para detectar el cargamento. Los efectivos de la GNA advirtieron la presencia del estupefaciente durante la requisa y dieron aviso de inmediato al fiscal interino de Viedma, Marcos Escandell.
La causa quedó en manos de la Justicia Federal. El juez Leandro Gómez Constela, que esa noche estaba de turno en Viedma, libró las órdenes y medidas intrusivas solicitadas por el fiscal. Esa articulación permitió formalizar los cargos contra el imputado y dictarle la prisión preventiva, que cumple en la cárcel federal de Viedma (U12).
De Retiro a la cordillera
De acuerdo a los trascendidos que se pudieron corroborar, el estupefaciente provenía de la zona de Retiro, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y tenía como destino final la ciudad de San Carlos de Bariloche. El caso permanece bajo investigación y las autoridades no brindaron más detalles sobre el avance de la causa.