Viajaban con un cargamento oculto hacia el sur: lo que encontró Gendarmería en un control de rutina
Iban de Jujuy a Mendoza con un cargamento oculto, pero un control de rutina en Catamarca cambió sus planes. ¿Qué descubrieron los gendarmes en los compartimentos secretos del vehículo?
Un operativo de Gendarmería Nacional Argentina en la zona de El Portezuelo, Catamarca, interceptó un cargamento de cocaína que tenía como destino final Mendoza. El procedimiento, realizado en un control vehicular de rutina, culminó con el secuestro de 39 kilogramos de droga y la detención de un sospechoso.
Efectivos del Escuadrón 67 detuvieron la marcha de un vehículo que circulaba en sentido norte-sur. Aunque en principio no presentaba irregularidades evidentes, la actitud del conductor y ciertos detalles en el rodado despertaron sospechas entre los uniformados, lo que llevó a una inspección más exhaustiva.
¿Dónde estaba escondida la droga?
Durante la revisión, los gendarmes detectaron compartimentos acondicionados especialmente para el transporte de estupefacientes. En esos espacios ocultos encontraron varios paquetes rectangulares, conocidos como “ladrillos”, que luego fueron sometidos a pruebas de campo. Los análisis confirmaron que se trataba de cocaína de alta pureza, con un peso total cercano a los 39 kilogramos.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el cargamento había sido despachado desde la provincia de Jujuy y tenía como destino final Mendoza, utilizando rutas catamarqueñas como corredor para el traslado ilegal.
El detenido y el impacto del operativo
El conductor del vehículo, un hombre mayor de edad, fue detenido en el lugar y quedó a disposición de la Justicia Federal, que ahora deberá avanzar con la causa. El procedimiento se enmarca en una serie de controles que buscan reforzar la vigilancia en rutas clave del país, donde el tráfico de drogas ha encontrado nuevas vías ante el endurecimiento de controles en otras zonas.
El secuestro de esta cantidad de droga representa un fuerte impacto económico para las organizaciones criminales, ya que se trata de un cargamento cuyo valor en el mercado ilegal es millonario. Además, la incautación permite evitar la distribución de miles de dosis, reforzando las políticas de seguridad orientadas a combatir el narcotráfico en el territorio argentino.