¿Qué tienen que atravesar las maestras jujeñas para llegar a dar clase en la Puna, las Yungas y los Valles? La marcha de este jueves nace de una lista de obstáculos que el Estado no resuelve.
Docentes de base de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP) se autoconvocaron para visibilizar las condiciones en las que miles de maestros llegan cada día a las escuelas del interior profundo de Jujuy. La gota que rebalsó el vaso fue el asesinato de una maestra rural en Corrientes, pero el reclamo tiene raíces propias: rutas intransitables, transporte que desaparece con las lluvias y una infraestructura escolar que se cae a pedazos.
La docente Cintia Lamas puso en palabras el estado de ánimo de la comunidad educativa: “Hoy toda la docencia argentina está de luto. Estamos conmovidos por lo que atravesó la docente rural de Corrientes, que solo fue a educar y encontró la muerte”.
Y enseguida trasladó el reclamo a la provincia: “Queremos denunciar públicamente lo que atravesamos todos los docentes para llegar a los puestos de trabajo; exigimos condiciones laborales dignas, seguras y saludables, donde no haya abandono ni desidia del Estado”, enfatizó.
El caso de Corrientes no es una excepción
Para los docentes jujeños, lo ocurrido con la maestra correntina es la expresión más extrema de una vulnerabilidad que conocen de memoria. Quienes enseñan en la Puna, las Yungas y los Valles enfrentan cada jornada un recorrido que puede convertirse en una odisea.
Durante la manifestación hubo un momento de dolor colectivo: el recuerdo de tres colegas jujeñas que perdieron la vida en el marco de sus tareas y trayectos escolares. Se trata de Claudia, de Perico; Adriana, de la Escuela Normal; y la docente de Huacanqui, en Guarapuca. Según los presentes, ninguna de esas muertes obtuvo respuestas ni reparación por parte del Ejecutivo provincial.
Colectivos que no pasan y rutas que se borran
El transporte es uno de los puntos más críticos. Con las lluvias estacionales y la crecida de los ríos, los colectivos de línea dejan de prestar servicio y las rutas quedan destruidas. Las maestras deben resolver por su cuenta cómo cruzar senderos o tramos peligrosos, muchas veces con el único objetivo de no perder el presentismo.
A eso se suma la sobrecarga dentro de las escuelas rurales. Ante la falta de personal de servicio y la desatención del Ministerio de Educación, las docentes terminan cumpliendo roles de contención social, cocina y mantenimiento edilicio, además de dar clases.
Marcha de antorchas y asambleas desde las bases
La conducción sindical de ADEP atraviesa una acefalía, y por eso los delegados zonales y los integrantes de las bases docentes resolvieron impulsar las medidas de fuerza de manera directa en todo el territorio provincial.
La convocatoria es para este jueves a las 19:00. La Marcha de Antorchas tendrá su punto de concentración en la sede de ADEP Capital, con réplicas en las delegaciones del interior. El pedido concreto: la apertura inmediata de mesas de trabajo por condiciones de transporte seguro, infraestructura adecuada y paritarias salariales.