Viajaron a Chile para destrabar inversiones mineras, pero volvieron con un problema sin resolver
La delegación sanjuanina viajó a Coquimbo para aceitar la cooperación minera y comercial. En los papeles, todo cerraba. Pero la letra chica trajo un problema que nadie pudo destrabar.
Una delegación del Gobierno de San Juan cruzó la cordillera para reunirse con autoridades y empresarios de la Región de Coquimbo, con la mira puesta en aceitar la cooperación minera, comercial y de inversiones entre ambos lados de la frontera. La visita, difundida por las redes institucionales chilenas, dejó avances en materia de negocios pero también una preocupación que quedó flotando: el Paso de Agua Negra.
La comitiva estuvo integrada por funcionarios del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación. Viajaron Alejandro Martín, de la Secretaría de Industria, Comercio y Servicios; Martín Palisa, de la Agencia San Juan de Desarrollo de Inversiones; Manuel Rodríguez, de la Agencia Calidad San Juan; y Carolina Marino, del área de Atracción de Inversiones.
Los encuentros en Coquimbo
La agenda arrancó con un recibimiento encabezado por el gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá. El eje fue el intercambio de experiencias sobre el desarrollo minero de la región y la búsqueda de nuevas oportunidades de negocios transfronterizos.
Después, la delegación se sumó a una mesa de trabajo organizada por la Corporación Paso Agua Negra (CORPAN), que preside Rodrigo Díaz. También participó Marcos Carrasco, presidente de Hotelga, entre otros referentes del sector productivo chileno. La reunión apuntó a sentar las bases para atraer inversiones, mover el empleo y fortalecer las alianzas entre proveedores de ambos países, en un contexto donde San Juan intenta consolidar sus grandes proyectos cupríferos.
El paso que preocupa
Más allá de los avances comerciales, el estado y el uso del Paso de Agua Negra generaron inquietud. Desde la mirada chilena, el corredor es una pieza estratégica para empujar el turismo, fortalecer el comercio y abrir rutas hacia nuevos mercados.
Por eso, en Coquimbo cayó mal la postergación de la apertura fronteriza hasta enero de 2027. La apertura suele concretarse en diciembre, pero este año la acumulación de nieve y los trabajos pendientes en la ruta obligaron a correr el calendario.
A pesar de que la conectividad fue uno de los ejes centrales en los comunicados chilenos, no se anunciaron acuerdos concretos ni cambios al cronograma de apertura del paso.