Viajaron a Río Gallegos a cambiar una camioneta y terminaron detenidos por un tiroteo que, dicen, no cometieron
Viajaron a Río Gallegos con la promesa de que les cambiarían una camioneta con problemas legales. Terminaron detenidos por un tiroteo que, aseguran, ocurrió a 800 kilómetros de donde estaban.
Un negocio de compraventa de vehículos terminó con cuatro jóvenes de Perito Moreno detenidos en Río Gallegos, acusados de participar en un tiroteo que, según sus familias, no pudieron haber cometido porque en ese momento estaban a más de 800 kilómetros de distancia.
La historia, contada por Hugo Walter Vega, padre de uno de los detenidos, a La Opinión Austral, reconstruye una secuencia que vincula el origen del conflicto con una operación comercial y no con un ataque armado.
El negocio que salió mal
Según el testimonio de Vega, todo arrancó el 7 de agosto cuando dos hombres de Río Gallegos llegaron a Perito Moreno con una Volkswagen Amarok V6 para venderla. Después de ofrecerla por distintos puntos del pueblo, cerraron la operación con un joven de la localidad.
El pago se hizo con una Toyota Hilux 2014, un Volkswagen Vento 2011 y entre un millón y medio y dos millones de pesos en efectivo. "Era el sueño del pibe que lamentablemente salió mal", declaró Vega.
Antes de firmar, el comprador pidió un informe de dominio oficial sobre la Amarok. El documento indicaba que el vehículo estaba en regla y sin gravámenes. Días después, el 8 de agosto, Gendarmería interceptó la camioneta en Perito Moreno y la secuestró: arrastraba una causa judicial por narcotráfico.
La promesa de compensación
Cuando el joven les reclamó a los vendedores, ellos respondieron que desconocían el problema legal y le ofrecieron una solución: "Vení que te vamos a dar otra camioneta o un auto y plata para arreglar, quedate tranquilo que no sabíamos que la camioneta que te vendimos tenía problemas".
Con esa promesa, cuatro jóvenes de Perito Moreno —entre ellos los primos David y Lionel Vega— viajaron el martes 8 a las 18:30 hacia Río Gallegos. Llegaron el miércoles 9 a las 3:00 de la madrugada y se alojaron en un departamento de alquiler diario.
El dinero incautado
La versión familiar también apunta a la plata secuestrada durante los procedimientos: más de $1.800.000. Según los allegados, ese monto provenía del cobro de un fondo de desempleo que uno de los muchachos hizo el miércoles 9 por la mañana en el Banco Santa Cruz de Río Gallegos. Había retirado dos millones de pesos por ventanilla y solo gastó una parte en la estadía.
La detención y la coartada
El jueves, los cuatro jóvenes de entre 22 y 23 años, sin antecedentes penales, esperaban en el departamento del barrio El Faro la llegada de los vendedores. Al verlos llegar en una Toyota y un Peugeot blanco, salieron a la vereda para revisar el vehículo de compensación. En ese momento irrumpió la policía y detuvo a los seis presentes.
La policía sostiene que las tareas de inteligencia por el tiroteo contra una vivienda de la calle Beccar derivaron en ese procedimiento. Sin embargo, la defensa de los jóvenes de Perito Moreno asegura tener pruebas de que les era materialmente imposible participar del ataque.
El día del tiroteo, los cuatro jóvenes estaban en Perito Moreno, a más de 800 kilómetros, festejando el cumpleaños de la hija pequeña de uno de ellos, según contó el padre a La Opinión Austral. Para respaldar la coartada, reunieron filmaciones de cámaras de estaciones de servicio, testimonios de invitados y registros de actividad que los ubican en su localidad durante todo el fin de semana.
La causa está en manos del Juzgado de Instrucción N°2, a cargo de Yamila Borquez. Los sospechosos fueron indagados el sábado y, a diferencia de otros casos, dieron su versión: dicen que estaban en el norte de Santa Cruz y no en la avenida Beccar. Su abogado particular ya pidió la excarcelación.