Viajaron para aceitar la alianza, pero el tema Malvinas les puso un freno inesperado
La visita de los enviados de Washington venía encaminada a sellar cooperación e inversiones, pero el proyecto de ley que impulsa el Gobierno por Malvinas les cambió el eje de la conversación. Qué fue lo que reconoció el número dos del Departamento de Estado.
La visita de los enviados de Washington al Palacio San Martín tenía un guion prolijo: cooperación, inversiones y fondos para seguridad. Sin embargo, el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que impulsa el Gobierno argentino se metió en la agenda y obligó a Estados Unidos a mostrar sus cartas.
Christopher Landau, número dos del Departamento de Estado, reconoció este jueves que su país sigue de cerca el impacto que la iniciativa podría tener sobre las compañías estadounidenses. Lo hizo en una conferencia de prensa junto al canciller Pablo Quirno, en la sede de la diplomacia argentina.
"Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso, pero quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación argentina", afirmó Landau.
La declaración llegó después de la reunión que Quirno mantuvo con el funcionario estadounidense y con Juan Pablo Segura, responsable de Asuntos del Hemisferio Occidental. Además de la diferencia por el proyecto, la agenda incluyó cooperación en seguridad, financiamiento e inversiones.
El punto que inquieta a Washington
Lo que preocupa en Washington es el alcance de las sanciones que prevé la norma para las compañías vinculadas con la explotación de hidrocarburos en las islas. El temor abarca también a las empresas estadounidenses que tienen negocios con esas firmas en otros rubros y que podrían quedar alcanzadas.
Quirno defendió la iniciativa y sostuvo que la legislación vigente necesita cambios para darle al país mejores herramientas de defensa de sus intereses en Malvinas. Según explicó, el proyecto permitiría el desistimiento de inversiones realizadas bajo licencias que la Argentina considera ilegítimas.
"Esta ley no va en contra de nadie en particular, no va en contra de ninguna empresa en particular", afirmó el canciller. Y agregó que la propuesta busca que las compañías elijan entre el potencial de inversión en el territorio continental argentino y las operaciones en el archipiélago, que describió como más riesgosas e ilegítimas.
"Esperamos que elijan siempre al continente argentino por sobre las licencias ilegítimas de las Islas Malvinas", manifestó.
La pulseada por el Comité de Descolonización
Otro de los temas que apareció en la reunión fue la propuesta estadounidense de eliminar el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, el foro donde la Argentina presenta cada año su reclamo de soberanía.
Landau defendió esa posición como parte de una reforma más amplia de los organismos multilaterales. Cuestionó el funcionamiento de distintos comités y pidió que la iniciativa no fuera leída en función de una disputa particular.
Quirno destacó que el comité es un foro de interés para la Argentina, pero sostuvo que su eventual desaparición no debilitaría el reclamo ni modificaría las resoluciones adoptadas por Naciones Unidas.
"Nuestro reclamo es a nivel mundial, es en todo foro internacional y fundamentalmente en las Naciones Unidas", señaló. También reiteró que el país busca una negociación pacífica y diplomática con el Reino Unido por la soberanía de las islas.
Fondos, ciberseguridad e inversiones
Más allá de los puntos sensibles, ambos funcionarios destacaron la alianza bilateral. Landau elogió las posibilidades económicas del país: "Tienen la capacidad de ser una superpotencia económica, no solamente en Latinoamérica, sino en todo el mundo".
Quirno anunció que Estados Unidos aprobó u$s13 millones para programas contra el narcotráfico. De ese total, u$s7,5 millones financiarán proyectos en la Argentina y el resto se destinará a iniciativas regionales de las que participa el país.
También informó un apoyo de hasta u$s10 millones para combatir la trata de menores, mediante un pacto firmado por el ministro de Justicia y Landau, y u$s15 millones para un centro de operaciones de ciberseguridad. Este último financiamiento incluye una evaluación de la seguridad de la red troncal de internet de ARSAT.
En materia económica, destacó el Corredor Andes-Atlántico, que busca conectar el noroeste minero y Vaca Muerta con los puertos atlánticos. Precisó que el marco con Exim contempla explorar inicialmente financiamiento de hasta u$s7.000 millones para proyectos elegibles.
El respaldo a Milei, las visas y la visita de Vance
Consultado sobre las condiciones del apoyo estadounidense, Quirno vinculó ese respaldo con el rumbo económico del Gobierno. "El único condicionamiento que existe es que sigamos haciendo lo que estamos haciendo", sostuvo, en referencia al crecimiento, el orden macroeconómico y el equilibrio fiscal.
También señaló que ambos gobiernos comparten el interés en la continuidad de la administración de Milei después de las elecciones de 2027.
Por último, el canciller confirmó que continúan las negociaciones para ingresar al programa de exención de visas de Estados Unidos, sin anunciar plazos, y que se prepara la visita del vicepresidente JD Vance para noviembre.